Todos tenemos una historia de vida que contar

Todos tenemos una historia de vida que contar. Que lance la primera piedra quien esté libre de un trauma de la infancia. Sigmund Freud, el creador del psicoanálisis puso el dedo en la llaga, puso sobre la mesa de discusión el por qué del sufrimiento del ser humano.

¿Por qué sufre el ser humano? El origen del malestar lo podremos rastrear en la más tierna infancia, en ese periodo de la vida cuando somos indefensos ante los embates de la realidad y requerimos el apoyo de nuestros padres. El ya conocido aforismo: “Infancia es destino”.

¿Se puede revertir nuestro destino? Entendiendo destino como eso que se construye desde la más tierna infancia a través de los vínculos amorosos con papá y mamá o con quien haya estado cumpliendo esa función.

Cada uno de nosotros tenemos una historia de vida que contar, un acontecimiento (o muchos) que han sido parte fundamental a lo largo de nuestra existencia; eventos desagradables, acontecimientos, traumas, complejos, experiencias frustrantes pero también experiencias agradables y fructíferas. Todo eso se ha quedado guardado en alguna parte de nosotros y desde allí lo retomamos y con eso interactuamos. No tanto el acontecimiento sino la percepción que tenemos de lo que nos sucedió. A eso Sigmund Freud le denominó inconsciente o Lacan también le llamó “historia de vida” que forma parte de lo que somos.

Ahora bien, lo que quiero poner a consideración del lector es lo siguiente: ¿qué pasa cuando esa “historia de vida” nuestro inconsciente lo traduce como “historia debida”? muchas de las veces nos damos cuenta que nuestra vida se la debemos a alguien, inconscientemente estamos en deuda con alguien, nuestra vida se la debemos a alguien y es por eso que no se vive la vida que se desea, se vive la vida con ataduras, se vive la vida de acuerdo a los patrones establecidos por nuestro pasado y no somos capaces de comenzar nuestra propia existencia porque el mandato sigue en el inconsciente, es cuando esa “historia de vida” se ha convertido en “historia debida”, se la debemos a alguien más, ya sea a nuestros padres, a nuestro pasado, a un trauma y la estamos pagando, ¿cómo? pagando lentamente, poco a poco con inseguridades, con lamentos, quejas, y muchas de las veces ese pago lo hacemos con “intereses” es decir, cuando contraemos una deuda, cuando debemos un pago, existen los “intereses” el pago sobre el pago; acá la interpretación iría encaminada de una manera similar; es cuando no contentos con vivir una “historia debida”, le añadimos esos “pagos de intereses”. Hay una doble connotación en esa palabra, se paga con “intereses” pero también significa que hay algo de “interés” en juego en eso de lo que tanto nos quejamos.

Es cierto que se “sufre porque se quiere” es decir, el que sufre muy probablemente está allí porque está obteniendo una ganancia secundaria, algún beneficio inconsciente está obteniendo al no moverse de ese lugar, al no terminar con esa relación poco sana, al no dejar ese vicio que lo arrastra hacia la autodestrucción, algo lo sigue manteniendo en ese lugar de trabajo en donde encuentra poca o nula insatisfacción.

Todo eso forma parte de nuestra “historia de vida” que se ha convertido para nuestra desdicha en “historia debida”. Se “sufre porque se quiere” entendido como esa manera de no moverse del lugar, pero también se entiende ese “se sufre porque se quiere” es decir, se sufre porque se ama. ¿Qué se ama? Se ama el vínculo que nos tiene atados al pasado.

Una vida que se debe y además se paga con intereses a alguien más. ¿A quién? De eso se trata el psicoanálisis, de comenzar a indagar en lo más recóndito de nuestro inconsciente y tratar de hacer consciente esos fenómenos de nuestra historia de vida.

¿Se puede revertir el malestar? Ya a cada uno le toca responder esa pregunta. El diván es un buen lugar para comenzar esas cuestiones que lo tienen a uno en la depresión, en la queja constante, viviendo una existencia “debida”. ¿Y por qué es necesario contar esa historia de vida? Porque es a través de la palabra en donde el ser humano puede simbolizar lo que angustia, eso que atormenta y que no tiene nombre, sólo a través de la palabra puede ir encontrando un cauce, en donde puede fluir libremente la pulsión de vida.

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Breve y escaso

Existe en la actualidad una sensación de incompletud, dicha sensación es más frecuente en la etapa de la adolescencia en donde el ser humano va construyendo su identidad. Muchos adolescentes en la actualidad acuden a la consulta psicológica por tener ese sentimiento de vacío existencial, en donde nada les satisface, en donde no encuentran el sentido de su vida

En uno de los últimos textos de Sigmund Freud que escribió antes de morir titulado “Esquema de psicoanálisis” (en donde hace un compendio de los puntos principales de su obra) podemos encontrar quizá la respuesta a lo que hoy el adolescente demanda o carece.

Escribe Sigmund Freud: “el niño tras el destete siempre abrigará la convicción de que aquello fue demasiado breve y escaso.” ¿Qué importancia tiene hoy en día lo que Sigmund Freud encontraba en el discurso de sus pacientes? La relevancia que Freud encuentra en el análisis de las ocurrencias que sus pacientes vertían en su consultorio tienen en la actualidad gran peso, poseen vigencia, el discurso del inconsciente lo podemos ver de manera palpable en el diario vivir.

El psicoanálisis nos aclara que la vida adulta tiene mucho que ver con los acontecimientos de la infancia, es decir, observemos cómo la sociedad ha cambiado drásticamente en los últimos cien años, y fue precisamente la escucha analítica la que dio pie para que el ser humano descubriera que todos en mayor o menor medida tenemos rasgos propios de la condición humana que hacen que nuestra existencia no la vivamos de acuerdo a nuestro propio deseo.

Dentro de esos cambios vertiginosos nos topamos con el que hoy aquí comento, en donde el proceso del destete en la actualidad está regido de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud bajo un criterio de normatividad, en donde postula que a los seis meses el infante debe de atravesar ese proceso de destete. ¿Cuáles son las repercusiones cuando sucede un destete mal llevado? Es muy probable que esa experiencia constituya un punto muy importante dentro de la historia de vida del sujeto ya que sabemos que las primeras experiencias van a marcar la vida, es decir, qué tanto amor se experimentó en ese proceso cuando la madre y el hijo convivían en la íntima unión propia del desarrollo.

Ese sentimiento de “breve y escaso” va a permear la existencia del hombre moderno. Esa sensación de no sentirse completo, como que algo falta, como  que uno nunca va a estar satisfecho. Quizá la respuesta la podemos encontrar en nuestra más tierna infancia. Infancia es destino.

Muchas de las veces las primeras experiencias de nuestra vida nos marcan, esas experiencias viven en nuestro inconsciente y buscan el momento más adecuado para salir; ¿cómo nos damos cuenta de que lo reprimido en el inconsciente desea salir a la consciencia? cuando el ser humano sufre de padecimientos psicosomáticos, es decir, ya acudió al médico y el galeno le ha informado que su malestar no es de origen orgánico, por ejemplo cuando el ser humano padece de migraña, depresión, fobias, enfermedades psicosomáticas u otro malestar. Tener en cuenta estos descubrimientos que hace Sigmund Freud de la condición humana puede darnos luz para comprender el malestar que a cada quien aqueja. Conocerse uno mismo siempre ha sido una buena receta, desde los filósofos griegos hasta la propuesta psicoanalítica de hoy en día.

¿Breve y escaso? Breve y escaso, como la vida misma, la experiencia de la existencia se torna en eso, en ese deseo jamás completado, en ese deseo jamás logrado. Sin embargo es lo único que tenemos, este breve y escaso momento llamado existencia. Tenemos dos salidas: una, la salida neurótica, seguir quejándonos de lo mal que nos va en la vida u otra, acercarnos a esa comprensión que da el psicoanálisis y comenzar a vivir una existencia aceptando nuestra propia historia de vida y comenzar a vivir con esa auto-reconciliación, que sería el primer paso para vivir una vida ligero de equipaje.

 

*(Algún tema de interés que deseen sea abordado en esta columna, pueden mandar un correo a psicologocarlosmoreno@gmail.com)