La cama

Escribe: Carlos Arturo Moreno De la Rosa

imagen de elmundo.es

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 “Los trabajadores, si en realidad miraran de frente

 la falta de sentido de su trabajo y su vida,

tendrían que abandonar totalmente el trabajo.”

(Günther Anders  en “La obsolescencia del hombre”)

A fin de cuentas, la existencia humana se resume a cuatro letras: cama. Es en una cama en donde la madre da a luz a su hijo. Es en una cama en donde hombre y mujer hacen un pacto de entrega y crean vida. Es en la cama en donde los amorosos practican ese juego interminable llamado amor. En la cama se descansa. La cama también puede ser utilizada para recostarse y prender la televisión y ver películas en compañía de quien se ama.

En cama se pasan los peores padecimientos del cuerpo. En cama suceden los encuentros y desencuentros con uno mismo y con el partenaire. La cama es fiel testigo de esa manifestación por antonomasia del inconsciente: el sueño.

En la cama los niños brincan y juegan a ser acróbatas, la cama es su circo o juegan a ser astronautas que llegan a conquistar algún planeta desconocido.

Quizá la evolución filogenética tuvo un error y en lugar de que el ser humano estuviera en una posición erguida, deberíamos andar por el mundo en una posición horizontal, acostados, en la cama, descansando, disfrutando de la vida, viendo películas, durmiendo, haciendo el amor.

En el consultorio hay un familiar muy cercano a la cama: el diván. En el diván el sujeto se analiza, se escucha a sí mismo, se conoce, se enoja, se enamora. Va construyendo su propia vida. Es en el diván (un dispositivo similar al de la cama) en donde el sujeto se confronta con ese Otro que le habita y comienza a descifrar su existencia.

Al final de la vida llega el momento de despedirnos, y lo hacemos precisamente en esa posición, una posición horizontal, como un tributo a lo mejor de la vida que se llevó a cabo en ese lugar, en la cama. Llegamos al mundo en una cama y nos retiramos de este mundo en otra.

Contacto: psicologocarlosmoreno@gmail.com

 

 

¿Qué hacer con tanta violencia?

 
 
“La prohibición crea el crimen y genera peligros
aun más graves que los que ha buscado evitar,
tanto en el terreno médico como en el social”
“The Economist” de Londres
 

La agresión es inherente al ser humano, ya sea en defensa propia, por frustración o por placer.

La Historia de la Humanidad está repleta de barbaridades, de atrocidades, de salvajismos, solo recordemos la historia impregnada en la Biblia, lucha tras lucha, conquista tras conquista.

En nuestros ancestros más cercanos, los habitantes de Mesoamérica y Aridoamérica, con sus guerras, su ideología, su jerarquía en donde los guerreros ocupaba el más alto peldaño, sacrificio tras sacrificio para tener contento a sus dioses por medio del “tzompantli” (ábaco gigantesco hecho de cabezas humanas), luego la Conquista y el exterminio de los indígenas; de ser una población de  9 millones de personas pasó a ser una población de un millón, un real genocidio.

Avanzando en la historia podemos detenernos en la Independencia y en la Revolución, luchas cruentas que reafirman lo aquí esbozado.

Esto a nivel Nacional, pero ¿qué hay de la realidad fuera de nuestro territorio? ¿también la agresividad se globaliza? Como muestra señalemos solamente la primera y la segunda guerra mundial, la Guerra Fría, las invasiones de ejército norteamericano a los países que no comulgan con sus ideologías.

En México la violencia no es la excepción, provenimos de una estirpe cruel, asesina, sanguinaria, los chichimecas en Aridoamérica y los Aztecas en Mesoamérica.

Filogenéticamente no podemos olvidar nuestros orígenes: Caín mató a Abel, nosotros provenimos de su sangre, sangre filicida, asesina, homicida, sanguinaria, vengativa. Esa es nuestra naturaleza humana, no lo podemos evitar; una cosa es socializar la pulsión de muerte que habita en nuestros corazones y otra es negarla o reprimirla.

La violencia no la podemos erradicar, viviremos a pesar de ella, los incentivos dentro de los programas para erradicar la violencia deberán estar dirigidos a objetivos que abarquen las instancias familiares: la familia es la institución por antonomasia en donde se forja el futuro ciudadano, es una lucha perdida, tenemos que andarnos con cuidado, México es un territorio minado. ¿hacia dónde va el método para erradicar la violencia en el País?  ¿porqué no se convoca a los intelectuales más prominentes de México (como lo sugirió el Rector del ITESM) y que de allí surja una propuesta, no de violencia como la que actualmente estamos viviendo?

Que los hombres del Poder escuchen a los sabios.

@CarlosMorenoMx