Cuéntame un chiste y te diré quién eres…

Escrito por: Carlos Arturo Moreno De la Rosa

“Todo chiste, en el fondo, encubre una verdad”.
Sigmund Freud

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¿De qué estamos hechos? ¿Cuál es la esencia de la especie humana? ¿Qué cosas pertenecen a los “quiditativo” y qué cosas son meros accidentes? ¿El hombre es bueno por naturaleza? ¿es malo? ¿es una tábula rasa? ¿es soplo divino? ¿es producto de la evolución? ¿es un ser artificial?

Quizá la discusión no la podamos responder a pesar de cuarenta mil años de civilización, pero lo que si podemos sospechar es qué es lo que se trae el ser humano cuando hace uso de artimañas tan elaboradas como lo es “el chiste”.

Para conocer la “naturaleza humana” solo basta leer o escuchar uno que otro chiste. Ya lo dijo Sigmund Freud en su libro “El chiste y su relación con el inconsciente” y también recientemente Alejandro Jodorowsky desentrañó el tema en su libro “La Sabiduría de los chistes”.

Dime un chiste y te diré qué es lo que deseas. Cuéntame un chiste y te diré que cosas guardas en tu inconsciente. El chiste manifiesta atisbos insospechables de lo que realmente es el ser humano, por medio del chiste manifestamos cosas que no podemos decir abiertamente. Los chistes más comunes versan en torno a la infidelidad, a la homosexualidad latente, o a pepito que está en constante descubrimiento de su sexualidad.

El chiste libera lo perverso que tenemos cada uno de nosotros. Hay chistes misóginos, chistes misántropos, chistes homofóbicos, chistes xenófobos que en su gran mayoría causan hilaridad, porque lo bueno de que se afirme algo mediante un chiste, -intentamos asegurarnos en un diálogo interno-  es que son historias que no sucedieron, son historias contadas en broma que solo sucedieron en la mente del que lo cuenta y desata la imaginación en el que lo escucha. El chiste propicia un encuentro entre dos sujetos o más que coinciden en hacer mofa, burlarse o reírse de las desgracias propias de cualquier mortal.

Por medio del chiste podemos enterarnos de lo que realmente desea, piensa o quiere la persona con la que estamos conversando; por ejemplo hay casos en que un amigo, compañero o simplemente un conocido lanza algún improperio hacia nuestra persona añadiendo al final un “hay no te creas, es broma”, o “te lo dije jugando”. ¡Es obvio que te lo dijo en serio! -¡Eso es  realmente lo que pienso de ti!-.

Entre broma y broma la verdad se asoma. Por lo tanto, en la próxima conversación que usted escuche algo semejante lo podrá traducir de la siguiente manera: “Te lo digo jugando porque no me atrevo a decírtelo en serio, pero como quiera ya te lo dije, pero para no perder tu amistad lo aderezo con un “pero es broma eh”…

Como resulta imposible andar por el mundo expresando nuestros más oscuros deseos, por eso qué mejor que contar uno que otro chiste, total, que al cabo ni es cierto… ¿o si?

Posdata: después de haber leído lo aquí escrito, 8 de cada diez personas le pidieron a sus respectivas parejas que le contaran un chiste…

@CarlosMorenoMx

El chiste y su relación con el inconsciente

Groucho Marx

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Lo cómico devela, descarga, muestra lo oculto, desnuda, degrada.
Se sirve para ello de la caricatura, la parodia, la exageración, el disfraz.
¿En que consiste el Humor?
consiste en que de una situación
cuyo desenlace produciría intensos sentimientos o emociones
(dolor, susto, terror, ira, disgusto, desagrado, desesperación),
el humorista hace un chiste.
Sigmund Freud

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Toda conducta humana tiene dos rostros, el rostro manifiesto y el rostro latente. El rostro manifiesto es el que se ve, el que todos nos enteramos, es el socialmente aceptado. El otro, el rostro latente es el que nos interesa, es el motivo primigenio, es el verdadero estado natural de la especie humana. Lo manifiesto es lo artificial, lo latente es lo visceral, lo latente se alimenta del  inconsciente colectivo que tenemos troquelado en nuestros genes, es la bestia que llevamos dentro. Del Eros y del  Tánatos se nutre todo nuestro comportamiento. ¿Porqué escogiste determinada profesión? a nivel manifiesto se dará una respuesta, a nivel latente se encontrará mediante la interpretación el verdadero motivo, deseo o carencia por el cual escogiste esa profesión. Lo mismo pasa con la elección de pareja, o con cualquier otra decisión que el ser humano tome a lo largo de su existencia.

El chiste. El chiste tiene una relación muy íntima con nuestro inconsciente. El chiste, como toda manifestación cultural, contiene estos dos rostros, el manifiesto y el latente, el que cuenta un chiste nos está contando su deseo, su carencia, su fobia, se escuda detrás del chiste, lo que no puede decirlo abiertamente por temor a la exclusión, lo dice a través del chiste, no puede verbalizar sus conflictos internos, le causa angustia, pero ¡oh bendita Cultura! sí lo puede manifestar a través de un chiste, el chiste como cualquier otro síntoma de nuestra psicopatología revela lo no hablado, lo actúa, el material inconsciente sale a la luz con una máscara que lo inmortaliza, que lo esconde en el anonimato; lo que antes le causaba temor, angustia y fobia ahora le causa hilaridad, y no solo a él, sino al auditorio, el público le festeja.

Para que el chiste se precie de ser un buen chiste debe surgir directamente del inconsciente, acompañado de un retruécano, un acto imprevisto y que tenga un final absurdo (como todo en esta vida).

 ¿Cuál fue el error de Ariel Gómez León alias “El Chunko”?
¿Quién es “El Chunko”?

“El Chunko” estudió la Licenciatura en Filosofía y Letras, le gustó la comunicación y entró a una estación muy famosa que se caracteriza por lo trivial de su programación, su carrera política la inició en el Partido Verde, pero su manera de ser, su personalidad lo orillo a recluirse en las filas del PRD, ganó un lugar en el curul (por cierto de una manera sospechosa), todo iba bien en su carrera hasta que se le ocurrió expresar lo que ya todos sabemos.

“El Chunko” llevó hasta las últimas consecuencias aquel aforismo que dice: “Eres amo de lo que callas y esclavo de lo que dices”. El habló y los resultados no se hicieron esperar. Un discurso que ha sido calificado como xenofóbico o racista ha terminado con su carrera como locutor y como político. De nada le valió haber estudiado filosofía y letras. El error fue muy claro, muy manifiesto, lo que dijo, de haberlo dicho en una manera abstracta hubiese pasado desapercibido, como los cientos y cientos de chistes que se cuentan a cada rato en el programa “La Guerra de los Chistes”, programa que hace una apología a la discriminación, chistes xenófobos, homofóbicos, chistes sexistas, chistes en donde se burlan de las personas con capacidades diferentes, pero todo a nivel abstracto, nada concreto, como dijera Albert Camus: “Conozco algo peor que el odio: el amor abstracto”. El error del “Chunko” fue haber puesto nombre, contexto, historia y tiempo  a sus comentarios.

La gente opina, existen detractores que lo quieren linchar, pero muy pocos han tocado el punto del contenido latente de la situación, es decir ¿qué hay detrás de este acontecimiento? ¿Qué reflexión está desencadenando toda esta ola mediática? Los integrantes de la cúpula perredista se han desgarrado las vestiduras: “Sacrílego, anatema, que arda en las llamas de la ignominia”.

Foristas han creado un grupo parafraseando al multicitado “TUCOM” este sería “TUCOCH”, todos unidos contra “Chunko”, han descuidado el fondo por las formas, si en verdad están indignados por los adjetivos “racistas” que vociferó el inculpado, sería mejor voltear a lo esencial, a la verdadera discriminación que se da día a día, él lo hizo con palabras, pero existe otra discriminación, y esa si es real, me refiero a la discriminación estructural manifestada en la pobreza y la marginación, criticar al Lic. Ariel es seguir el juego mediático, como lo fue el video de la mamá de Lucerito, o la beatificación de Cabañas.

Fue espectacular, paroxístico, mediático, claridoso. Pero ¿en dónde está la verdadera discriminación? la discriminación en México es un problema de carácter estructural, bien lo puntualiza el Dr. Carlos Araiza, investigador de la UAM: “La discriminación debe ser entendida como un problema estructural que agudiza los desequilibrios sociales” se viola el derecho a “un nivel de vida adecuado, el disfrute del más alto nivel de salud física, mental y social”.

Sueldos de miseria, explotación en las maquiladoras. Citando la investigación de Román González: “las mujeres actualmente son víctimas de discriminación, los discapacitados y otros sectores sociales por sus preferencias sexuales, religiosas y condición migratoria, lo que genera relaciones ilegítimas injustas”.

Pero como todo esto no tiene un nombre, un contexto, un tiempo específico, queda a nivel abstracto, no hay linchamientos, no hay exabruptos, no es mediático, no opino.

“La discriminación en México es un problema generalizado que involucra factores culturales, económicos, jurídicos y políticos, se reproduce a lo largo y ancho del territorio, agrava las desigualdades e impide el pleno desarrollo de las personas, comunidades y las sociedades”. (Román González – CIMAC)

“El Chunko” se dejó llevar por el principio del placer, sin proponérselo puso de manifiesto la doble moral del mexicano, su error fue contar un chiste con nombres, nuestro error será seguir el juego a lo mediático; la conducta de “El Chunko” es la parte visible, lo manifiesto de la actitud de una sociedad como la nuestra, lo latente, lo que no se ve, lo escondido es la doble moral, nos desgarramos las vestiduras por meras palabras y dejamos que pisoteen a las minorías. La tarea como sociedad es la que propone el Dr. Carlos Araiza: “Buscar estrategias para qué hacer y cómo hacer para reducir la pobreza y la marginación”.

Nos damos el lujo de opinar en contra de “El Chunko” que al cabo eso de la discriminación estructural ni la entiendo. Ojalá y ya suban la segunda parte del video de la mamá de Lucerito.