La Muerte en tiempos de la Posmodernidad

Escrito por: Carlos Arturo Moreno De la Rosa

Tal parece que la Ley Humana ya no funciona… la única ley es la muerte.

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La Ley existe para regular las interacciones humanas, porque bien sabemos que el ser humano es salvaje por naturaleza, es una bestia a la que hay que domar, civilizar, inculturizar. El hombre nace siendo un incivilizado, nace solo satisfaciendo sus necesidades fisiológicas, nace siendo puro “Ello”. Se rige bajo el principio del Placer, es un hedonista consumado. Pero para que exista la Cultura, la Civilización, sus padres se encargan de domarlo, de apaciguarlo, de hacerlo “humano”.

El ser humano firma un contrato para poder desenvolverse en sociedad, para poder respetar a su prójimo, al otro, al contrario; en muchos, en lo más recóndito de su inconsciente existe el deseo de matar a sus enemigos, pero eso no está permitido, eso va contra la ley, contra la Constitución, contra la propia Civilización y contra lo estipulado en los Mandamientos de la Ley de Dios.

Pero tal parece que esa ley que nos ha convertido en “animales racionales” ya no funciona, ya no tiene vigencia, lo único que funciona es la ley de la selva, matar, destruir, sobrevivir.

Vivimos en una Civilización sin Ley, sin tomar en cuenta la corrupción, el quebranto y la violación de las mismas. Una “Cultura de la Muerte”. Sigmund Freud hace más de cien años había dicho que preferimos reprimir nuestra pulsión de muerte (Tánatos) en aras de una Civilización, esa Civilización que hoy estamos siendo testigos de su resquebrajamiento.

El hombre tiene en su corazón el potencial para hacer el bien pero también para hacer el mal. Para amar pero también para odiar. Para construir pero también para destruir. Eros y Tánatos perviven en el corazón, en la mente, en la esencia de la naturaleza humana. Hasta hace poco ese equilibrio sí había funcionado, vivíamos en una “Cultura del Respeto” vivíamos bajo el precepto de los valores “Universales” como la Honestidad, el Amor, la Solidaridad, la Tolerancia, etc. pero día a día, momento a momento la humanidad poco a poco, lentamente está mostrando su verdadero rostro, ya se cansó de jugar al hipócrita, al filántropo, al altruista, lentamente está resurgiendo la bestia, lentamente están saliendo las cucarachas enquistadas a lo largo de la evolución filogenética, para donde volteemos podremos encontrar claros ejemplos de dicha debacle, como menciona Fabrizio Mejía Madrid:el ciudadano ha dejado de ser un simple mortal y se ha convertido en un enemigo en potencia”.

La Muerte como cultura, ya lo había vaticinado el Papa Juan Pablo II: “Vivimos una cultura de la Muerte”. ¿Qué diría Freud si viviera hoy en día? De seguro cambiaría en algo su hipótesis de la represión de las pulsiones, se reprimía el Eros y con ello el Tánatos, pero ahora la realidad es otra. Se creyó librar al Eros (sexualidad desenfrenada, libertinaje, placer por el placer…) y con ello se dejó libre el Tánatos (muerte, destrucción, odio, envidias…). Habrá que volver a reprimir al Eros, para que con ello volvamos a reprimir al Tánatos, seríamos más infelices, pero viviríamos más seguros.

@CarlosLector

El alumno

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Y allí va ese niño cargando la mochila en sus espaldas, metáfora de su existencia, carga la mochila como si cargara su propia vida. Su mamá lo abandonó. Su papá le pega. La maestra lo acaba de correr, él toma su mochila y se retira, mete las manos en su chamarra, avanza con la mirada perdida. No trae calcetines. Me ve y esboza una leve sonrisa, no se detiene, sigue avanzando. Se pierde en el horizonte. Ya no he vuelto a saber de él.

Marco Fabián y Alberto Medina

Escrito por: Carlos Arturo Moreno De la Rosa

 

En el inconsciente está la verdad, y la verdad nos hará libres.
Carlos Gustavo Jung

Resulta catastrófico lo que hicieron Marco Fabián y Alberto Medina, independientemente del clima social enrarecido en el que estamos viviendo. Se tuvieron que haber reprimido, no cabe duda que la adrenalina hace imaginar cosas (estupideces) que después obligan al ser humano arrepentirse, pero lo hecho, hecho está.

El verdadero deseo ya lo expresaron, desearon manifestar la emoción del gol por medio de un ademán socialmente mal visto. Ahora quieren que se retracten, que se arrepientan de lo que hicieron, que eso que hicieron fue “sin querer queriendo”. Vienen las sanciones, vienen las disculpas, vienen los regaños; Vergara quiere que no quede en eso, quiere que trascienda, que hagan una labor social. ¿Quién les va a creer? Por más actos altruistas que hagan esa imagen ha quedado troquelada en el inconsciente colectivo, por más actos filantrópicos que lleven a cabo ellos ya manifestaron lo que traen acarreando en su inconsciente. Lo que venga después será parte de ese doble discurso, de esa doble moral que define a la “naturaleza” humana.

Ellos ya manifestaron su deseo inconsciente, lo que venga será mera fantochería, lo que hagan después de esto será un acto artificial (como casi todo en esta vida). Lo que hagan después de esto nadie se lo va a creer, no hay arrepentimiento, manifestaron lo que sienten, se sienten sicarios futboleros.

Así sucede con la vida cotidiana del humano, lo que traemos guardado, reprimido en el inconsciente tiende a salir a flote, ya sea por medio de un síntoma, un acto fallido, un sueño, un lapsus linguae, un acting out como el que hicieron Marco Fabián y Alberto Medina. En el inconsciente está la verdad, decía Carlos Gustavo Jung. Las cosas que nos lastiman no las queremos ver y las guardamos en lo más recóndito del inconsciente, “allí te quedas, de allí ya no sales”, pero oh sorpresa, esos recuerdo, esos fantasmas, esos enterrados no fueron enterrados muertos, los enterramos vivos y con el paso de los años reclaman su lugar, y con mayor vehemencia.

A un niño se le pasa, a un niño se le puede exculpar, pero a un grandote, bueno, un sujeto que corre detrás de la pelota y le dan un buen billete, eso ya no se puede remediar, el niño manifiesta tal cual su verdadero deseo, pero llega un momento en su vida que tiene que reprimir sus deseos, deseo a la madre y muerte al padre, incesto y parricidio, y de allí se desencadenarán los posteriores actos de Eros y Tánatos. No hay más. Lo demás es mero invento de la civilización, llámese desplazamiento, llámese sublimación o trasformación en lo contrario.

La historia se presenta dos veces, primero como tragedia, después como comedia.

Escrito por: Carlos Arturo Moreno De la Rosa ( @CarlosLector )

Cadena de favores

"Mascarada" by José Pión

“Motivar a los buenos maestros con incentivos es una excelente medida, pero también es necesario exigirles a los que no lo son”.
Petra Llamas García

¿Por qué México no progresa? ¿Por qué estamos súper empinados? Grandes voces mexicanas han dicho que la solución en México no es tener un territorio militarizado, ellos opinan (junto a varios intelectuales) que el camino a seguir es la Educación, pero ¿por qué la Educación no ha respondido a las expectativas de los estándares mínimamente requeridos para estar a la par de la competitividad a nivel global?

Una explicación razonable es la propuesta conocida como “reacción en cadena”, ¿por qué el alumno no aprende? Primero tenemos que descartar un posible “problema de aprendizaje”, que estaría instaurado en la dimensión cognitiva del alumno, también habría que analizar la dimensión emocional y conductual que podría estar afectando el desempeño del párvulo. Si no existiera ninguna traba en estas tres dimensiones tendríamos que remontarnos al sistema de la familia, ver las pautas de interacción dentro de la dinámica familiar, si tienen horarios para la realización de las tareas, si cuentan con hábitos de estudios y sobre todo escuchar o percibir la posible lectura que tiene la familia respecto a la educación.

Agotadas las dimensiones tanto intra-personales (cognitivo-emocional-conductual) como inter-personales (familia específicamente) pasaríamos a analizar la figura docente, en donde el problema ya no sería un “problema de aprendizaje” achacado al alumno, al contrario, el problema sería estipulado como “problema de enseñanza” en donde el docente no cuenta con las herramientas necesarias para abordar la singularidad de sus alumnos, cosa que se está tomando en cuenta recientemente por la Secretaría de Educación en Coahuila a cargo del profesor Andrés Mendoza Salas.

¿Cómo avanza la cadena de la debacle en la Educación?: alumnos que no están cumpliendo los aprendizajes esperados y no están logrando las competencias básicas para la vida por causas multifactoriales como lo son las relaciones intra-familiares imbricadas, aunado a un bajo desempeño del catedrático que dicho sea de paso ha quedado mal parado en los exámenes de evaluación de desempeño profesional.

¿Por qué el docente no se compromete al cien por ciento con su profesión? Aquí tendríamos que ver la diferencia de resultados que ha tenido la dicotomía existente entre las Escuelas públicas y las Escuelas privadas. Se ha dicho que la Educación privada ha tenido mejores resultados, eso se debe a que los maestros saben que tiene que dar su mejor esfuerzo porque si no serían removidos de su trabajo, en cambio los profesores del sistema público se saben cobijados bajo el manto sacro del SNTE y saben que la exigencia es mínima y en caso de que no esté logrando lo que se espera de él, simplemente será removido, eso aunado al pésimo salario que percibe. Detengámonos en esta última arista, el salario, suponiendo que el docente no se esfuerza porque no hay un incentivo digno, el saberse no valorado por las políticas públicas encargadas de derogar el cheque.

Tenemos pues la cadena: alumnos poco competentes por docentes poco comprometidos con su labor por falta de incentivos más vistosos y encabronados con los diputados que se meten al bolsillo 218 mil pesos al mes.

Si los diputados quisieran que en México no existan jóvenes “ninis”, esos jóvenes candidatos idóneos para dedicar su existencia a delinquir, si no quieren jóvenes ociosos que roban, destruyen, consumen drogas, que les ponchan las llantas de sus carros lujosos o graffitean sus casas, pues sería bueno que recularan y voltearan a ver al Sistema Educativo: mejores salarios a los docentes con la consecuente mayor exigencia y así obtener posibles resultados óptimos en los alumnos.

México, el “patito feo” de la OCDE. México, tan cerca de la barbarie y tan lejos de la Educación.

@CarlosDasein

Formas de amar

 
 
Los hombres pueden ser analizados; las mujeres sólo pueden ser amadas.
Oscar Wilde

 

¿Qué tiene que ver el zacate que tengo en mi casa con la forma que tengo de amar?

Tener zacate o césped en el patio de la casa implica regarlo día tras día. El zacate es muy demandante, muy exigente. Si lo dejas un día sin regar al otro día amanece enojado con partes intentándose secar. Como el amor.

El recibo del agua es cómplice silenciosos de ese constante tratamiento, día tras día, regarlo y si se puede cada quince días podarlo. Tiene sus maneras de agradecerlo, cuando está contento se pone verde, eso hace que yo me sienta contento. Como en el amor.

Hay que cortarle el “cabello” y saco el machete e intento hacer las líneas que van en los lados, las que van pegadas a la pared para que no se vean los mechones, yo imagino que es mera cuestión estética, he preguntado si tiene alguna función eso de hacerle los caminitos en los costados, pero he llegado a la conclusión que es mera cuestión estética. Como el amor.

 “Dime cómo tienes tu zacate y te diré cómo eres” o más aún: “dime como tienes tu zacate y te diré como es tu relación con tu pareja”. Dicen que las cosas se parecen a su dueño. Yo admiro mucho a los ciudadanos que tiene un zacate esplendoroso, verde, radiante, bien podado, bien ponderado, con su césped fuerte, pero me he dado cuenta de algunos trucos que utilizan…

Muchos de esos zacates que se ven muy bonitos nadie los pisa, están de adorno, no hay niños que juegan al futbol o que corran sobre él, la señora o el señor que cuida de ese zacate es muy receloso, prefiere tenerlo de adorno, quizá, y digo quizá, como su relación de pareja.

Tampoco me gusta el zacate que es regado de manera artificial, no me gusta usar artilugios diferentes, prefiero a la antigüita, con una manguera y de preferencia descalzo, para sentir el zacate cuando agradece el agua que recibe.

Hay personas muy detallistas con su zacate, lo adornan con flores, le dedican horas y horas a su cuidado, le compran fertilizante. Que bonito imaginar que lo mismo pasa cuando están con su amada.

Para muestra de lo que digo nada más hace falta ver el zacate que sale en el patio de la casa de la serie “Malcolm in the middle”.

Y lo mejor de todo es cuando tu esposa te dice “qué bonito está quedando el zacate” y tú te acuerdas de Jaime Sabines y dices “me está diciendo que me quiere”.

@CarlosDasei

Génesis de la Educación en México

Escrito por: Carlos Arturo Moreno De la Rosa

“La Conquista Española quebró la Civilización Mesoamericana”
Pablo Escalante Gonzalbo
 

Lo que cargaba “El Pípila” no era una puerta, era una losa, metáfora inconfundible del proceso de aculturación al que fuimos sometidos. Nos conquistaron, nos vejaron. “trescientos años de esclavos” canta Gabino Palomares.

Hoy en día hablar de “Jaguares y Águilas” no conserva la connotación existencial que poseía en el allá y el entonces, cuando por nuestras venas corría sangre nahua, poco o nada nos ha quedado de la cosmovisión de aquél que caminó por el estrecho de Bering y se instaló en lo que hoy conocemos como “América”, tanto la parte Norte y sus suelos áridos como la parte sur y su riqueza en flora y fauna. Hablar de Jaguares y Águilas hoy en día es simplemente un partido de futbol.

Nuestro pasado se localiza allá, cuando se dio la bifurcación entre el hombre de Neandertal y el Homo Sapiens. Ellos, los neandertales, se extinguieron por ser exageradamente afectivos; enterraban a sus muertos y se preocupaban por las crías y por los viejos. Nuestros antepasados no; ellos, los sapiens, eran más pragmáticos, mataban al vecino obedeciendo las reglas de la Evolución.

El Homo Sapiens maduró y se cansó de andar del tingo al tango, de arriba para abajo, decidió instalarse. Sentó cabeza. Pasó de ser nómada a sedentario. Llevaron a cabo una “Reforma Educativa”; ya no más pinturas rupestres, lo nuevo era cultivar teosinte. Eso pasó hace 8,000 años y con ello el origen de nuestra Civilización. Perfeccionaron la agricultura y domaron a las bestias.

La Historia de la Educación en México no la podemos concebir solamente desde la Reforma de Juárez, tenemos que remontarnos un poco más atrás, re-conocer nuestra Historia, re-encontrarnos con nuestro pasado, con nuestro origen, nuestras raíces. Re-descubrir los fundamentos arcaicos y arquetípicos de nuestro inconsciente colectivo, ver de qué estamos hechos. Abrazar esa “raza cósmica”.

La Educación en la Etapa Indígena se caracterizaba por ser elitista. Existía el “Calmécac” y el “Telpochcalli”. Hoy esa disyuntiva se re-edita como “Escuelas privadas” y “Escuelas públicas”.

En las Escuelas privadas (Calmécac) se formaba a los futuros sacerdotes, a los futuros líderes de la Nación, los trataban casi casi como semidioses, eran los nobles, los que podían entrar al Santuario como un elegido. La Educación era acompañada de la mortificación del cuerpo, dilatar las pasiones en aras de las cosas del espíritu. Flagelos, azotes, castigos; todo esto como prefiguración de lo que venía, saña al puro estilo de la Dominación, ojeriza al puro estilo de la Conquista. “La letra con sangre entra”, acuñaron la frase para la posteridad.

El Telpochcalli era para la raza, era para el pueblo, los educaban más por conmiseración, sabían que nada bueno podría surgir de allí, al menos que alguien matara a varios cuantos enemigos y esa era la forma de poder sobresalir, mientras no. Costumbres sádicas que hoy en día perviven en reglamentos internos de bandas delincuenciales.

Qué lejos están aquellos tiempos en donde la mujer “hilaba, tejía, cocinaba, criaba a los niños y cuidaba el huerto”. Ahora no, ahora trabaja en las maquiladoras, son asesinadas, golpeadas, vituperadas, mancilladas.

Quedan algunas lagunas o laberintos pendientes en mi lectura de los albores de la Educación en México, como por ejemplo saber la representación mental de nuestros ancestros sobre la diversidad sexual, o si los niños con obesidad también eran acosados, si era prohibida la chatarra, no sé cómo tratarían la Discapacidad intelectual; ¿habría Bullying? Y sobre todo re-pensar el papel fundamental de la aparición de la virgen de Guadalupe para afianzar la “Otra Conquista”.

@CarlosDasein

Fenomenología tragicómica en torno a la educación.

 

A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto,
y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante.
Oscar Wilde

 

Homo ludens. Hombre que juega. Al principio todo era juego, después vinieron las responsabilidades. Al principio era el disfrute, el placer, después vino la realidad. Los niños corren, juegan, se divierten, se asombran, creen. Los niños lloran, se ilusionan, sonríen, se apasionan, gritan, brincan, discuten, aman.

Llegan dos alumnos que están en el programa de Educación Especial que oferta LA USAER a la que pertenezco, “profe, nos deja jugar”, y pues como estábamos en vísperas del día de la independencia pues dije qué caray, que jueguen un rato y yo interpretaré el juego, sus reglas, el orden, la estructura, los roles, quién es la autoridad, quién es el sumiso, quién es el activo, quien tiene el rol pasivo, quién pone las reglas y sobre todo cómo pone las reglas.

Al principio todo iba bien, jugaban a construir una casa, yo era el hijo, ellos los papás, después se olvidaron de mí y ellos siguieron en su actividad (se olvidaron de mi, que curioso, yo hacía el rol de “hijo”).

Encontraron una caja llena de material didáctico, fichas, billetes falsos, maracas, construyeron la casa con paredes de nieve seca. Hubo un momento de tensión cuando querían repartirse los “bienes privados”. Luego todo volvió a la tranquilidad.

Recordé la propuesta de Alexander Sutherland Neill en su libro “Summerhill” en donde propone que el niño aprenderá cuando él sienta la necesidad, dejarlo en libertad para explorar lo que la curiosidad nata le dicte, construir su realidad en base a sus genuinos intereses. Proponía Neill que el niño se acercaría al docente cuando tuviera la necesidad de aprender algo, algún oficio, saber escribir, saber leer, etc.

Para sostener la teoría tendríamos que remontarnos a los principios antropológicos que constituyen la idea de lo humano: ¿es bueno por naturaleza como afirmaba categóricamente Jean-Jacques Rousseau? o al contrario ¿el hombre es malo por naturaleza como aseveraba Thomas Hobbes? ¿El ser humano viene al mundo como una “tábula rasa” según el filósofo inglés John Locke? o acaso llega al planeta tierra solamente con reflejos sin ningún juicio diferencial entre el bien y el mal como afirmaba Jean Piaget? ¿es una bestia a la que tenemos que domesticar como bien lo decía Sigmund Freud? ¿o es totalmente bueno, hecho de la misma esencia de Dios pero la sociedad se encarga de malearlo? Saber con qué postura nos identificamos nos permite abordar la praxis con los educandos.

Los alumnos jugaban plácidamente, al principio eran tres; a uno se le ocurrió invitar a dos amiguitos, y luego llegaron mas, lo que antes era un juego de roles se convirtió en un pandemónium, todos contra todos, gritos, insultos, improperios, esto ya no se parecía a la propuesta de Summerhill, la masa se convirtió en una horda salvaje, la imagen de una propuesta basada en la lectura de Summerhill fue avasallada por otra escena, una del libro-película “El Señor de las moscas”. Se instauró la anarquía. Se dejaron llevar por su “Ello”. Hasta un pelotazo recibí.

¿Cómo le harán los profesores frente a grupo, con 40 alumnos? Esto es cuestión de vocación…

Uno es un absurdo, dos es perfección, tres es multitud… cuatro es un desmadre…

@CarlosDasein

¿El Cura Hidalgo era bipolar?

Coincidencias en la vida
que obligan a uno a creer
que hay un destino
Jean Meyer

¿El Cura Hidalgo (Alias “Don Goyo”) era bipolar?

Miguel Gregorio Antonio Ignacio Hidalgo y Costilla Gallaga Mondarte Villaseñor (mejor conocido como “El Cura Hidalgo”) a sus 57 años tenía su vida más que hecha. Su situación era de un Cura intelectual, querido por sus superiores, admirado por la gente de alta alcurnia y amado por los pobres.

Gozaba de una posición social envidiable, era el “discípulo amado” muchos curas lo odiaban porque de él sus superiores siempre encontraban un epíteto con el cual encumbrarlo.

Teniéndolo todo, a manos llenas (poder, dinero, mujer, comida, mansión,) ¿por qué se le ocurrió comenzar una lucha cruenta que a la postre conoceríamos como “La Independencia de México”.

En Monclova Coah. Mx. estuvo el Historiador Jean Meyer, presentando su libro “Camino a Baján”, en donde a manera de “Novela histórica” va intentando descifrar los soliloquios que pudo haber fantaseado el Cura Hidalgo cuando emprendió tal encomienda que terminaría con su propia existencia y la de muchos y muchos más. Cuentan los historiadores que al hacer un “recuento de los daños” se preguntó si había valido la pena su Movimiento social.

¿Qué había en ese corazón del Cura Hidalgo que sentía conmiseración por las vacas pero no para con los “gachupines”? Una vez le cuestionaron porqué no hacía un juicio a sus enemigos y su respuesta fue “¿por qué los voy a enjuiciar si son inocentes?” en cambio en un lugar, dentro de su recorrido insurgente, se topó con unas mulas que sufrían de sus pezuñas, las mandó liberar. Al puro estilo Nietzscheniano.

¿Qué pasó entre el 15 de septiembre de 1810 y el 30 de julio de 1811? Diez meses con quince días fue lo que necesitó la Nación para que se gestara la idea de Independizarnos de los Colonizadores, diez meses duró ese Movimiento Social encabezado por el Cura Hidalgo. La Epopeya había comenzado, la Proeza aún la recordamos, la Gesta Heroica que dio Independencia y Soberanía a nuestra Nación.

La Guerra de Independencia estaba programada para el mes de diciembre, mes en donde los hombres ya habrían dejado atrás las labores del campo, pero los planes se tuvieron que adelantar, estaban siendo descubiertos, el Grito era inminente, el alumbramiento se negó a ejercitar lo que tanto nos hace falta: esperar. A diferencia de otras luchas sociales, la Independencia se fue construyendo, -en propias palabras del Historiador Jean Mayer-, “fue como un tsunami”, de pronto todos lo seguían, todo el pueblo lo apoyaba, de los seis millones que habitaban México un millón logró ser partícipe de ese Movimiento.

La Independencia de México que se gestó hace 201 años nos ha dejado muchos recuerdos, frases apoteósicas como la que escuchamos al final de cada Administración; “El año de Hidalgo” que tiene su origen precisamente en aquellos días cuando el Cura Hidalgo llegaba a las casas y Castillos de los Españoles (Ibéricos) y saqueaban todo “Cojan, todo es de Ustedes” conminaba a sus seguidores.

O la ya célebre historia del “pípila”, un personaje que ciertamente sí traía una puerta en la espalda, pero se la había “robado” de una casa, es decir, cargaban con todo, hasta con las puertas de la casa.

Alrededor de la Alhóndiga de Granaditas era imposible caminar por el exceso de piedras que había en las veredas, logramos nuestra independencia a base de piedras y flechas.

El Cura Hidalgo fue fusilado, el que por cuatro meses fue poseído por un frenesí, el que a sus 57 años tuvo un desequilibrio mental y logró orquestar una Independencia de toda una Nación, el que conquistó la libertad para todo un Pueblo, el que pidió una taza de chocolate con tres cucharaditas de azúcar antes de morir.

Hoy Recordamos, 201 años después a ese Hombre valiente, a ese Hombre que guió a una multitud de seres humanos hambrientos de libertad. Como anécdota cuentan que durante su largo recorrido, le preguntaban ¿a dónde vas? como única respuesta decía “no se”. Hoy recordamos al que por un vaso de agua fue sucumbido en Norias de Baján.
Los que lo fusilaron no tuvieron conmiseración, actuaron de mala fe, no cumplieron con su promesa, ese acto de desagravio no tiene perdón: solo le pusieron dos cucharitas de azúcar a su chocolate.

Miguel Hidalgo y Costilla (Hacienda de Corralejo cerca de Pénjamo, Guanajuato, 8 de mayo de 1753 – Chihuahua, Chihuahua, 30 de julio de 1811).

@CarlosDasein

Ser Profesor en tiempos del posmodernismo

 

“A las plantas las endereza el cultivo, a los hombres la educación”
J.J. Rousseau

 

¿Qué pasa hoy en día con el magisterio? ¿Qué pasa hoy en día por la mente de los profesores? ¿Cómo es un día “normal” en la vida de un docente?

Antiguamente ser profesor implicaba más que elegir una profesión, era considerada una “vocación”, un llamado para educar a los hijos de la Nación.

Ser profesor tenía una connotación sublime, estoica, arquetípica de los valores de la Ilustración. Ser profesor demandaba coherencia. Ser profesor exigía una lucha sin tregua contra la estulticia. Ser profesor no era un oficio, ahora así se ve, antes se elegía esa carrera por motivos altruistas, nobles, filantrópicos, ahora vemos con desgano que escogen ser docente por los privilegios de los que nos beneficiamos.

¿Quién no recuerda la película de Cantinflas? “El Profe” (1971) en donde Mario Moreno hacía una apología de la esencia del profesor, en donde el educador, junto con el cura y el médico eran los símbolos de la comunidad.

Las cosas han cambiado y con ello el ser del profesor también, lo quiditativo permanece, pero más bien parece que nos hemos distraído por las cuestiones “accidentales”, por las cuestiones baladí, por cuestiones pasajeras. No hemos cumplido con el adagio, con la misión, con la encomienda encarnizada que hemos decidido asumir al entrar a las huestes del profesorado.

Se habla mucho en cursos y talleres, en diplomados y congresos sobre los planes y programas de estudio, sobre las competencias básicas del docente, sobre la constante profesionalización y actualización, sobre la incursión del profesor en Carrera Magisterial, todo esto está bien, pero más bien parecen justificaciones para no entrarle al toro por los cuerno, para dejar de soslayo el imperativo categórico de nuestra elección: nos hemos olvidado del amor a la vocación.

Ser profesor implica pasión por el ser humano, ser profesor implica servicio, somos unos servidores públicos, estamos en constante contacto con ellos, con nuestros alumnos y con los papás de ellos. Elegimos nuestra profesión sabiendo de antemano que no íbamos a lucrar, no nos haríamos millonarios, bueno, salvo sabidas excepciones que no es grato en estas líneas enunciar.

La otra cara de la moneda está presente, es cierto que para que el profesor consiga los que se espera de él es necesario ponderar unos incentivos un poco más vistosos, como dije líneas arriba, no se intenta lucrar o ser millonario pero sí poder vivir una existencia digna, y con el sueldo base del profesorado no se puede estructurar una vida simplemente llevadera. Como lo dijo el Dalai Lama en su reciente visita a México, es necesario que al profesor se le reconozca su lugar, su papel en la construcción de la sociedad, y qué mejor que motivándolo por medio de incentivos, claro, sería también una exigencia que a mayor incentivo mayores obligaciones, y que el docente que no esté dando los resultados esperados pues con su permiso pero la Nación requiere de docentes cualificados.

Uno no puede dar lo que no tiene, será quizá tal vez por eso que no podemos hacer nuestra praxis con amor. Nos faltó amor, nos falta amor y nos seguirá faltando. La carencia como modus vivendi, la carencia como vacío existencial. La carencia como epifenómeno actualizado y concretizado de aquella rola de Panteón Rococó.

Un poquito de amor piden los alumnos, sus ojos los delatan, desean sentirse importantes, como cualquier mortal. Desean ser tomados en cuenta, como seres individuales, con potencialidades, con creatividad, con iniciativa, motivarlos, hacerles ver las cosas que hacen bien y no nada más ser vistos como un medio para llegar a un fin; como un medio que se transforma en un 50% redituable en el bolsillo del profesor. ¡Mírame, aquí estoy, frente a ti, soy persona, siento, pienso, me expreso, soy un ser humano, existo. ¿Me puedes dar un poco, aunque sea un poquito de tu atención?”

No está peleado el trato al ser humano con el poder incentivar la profesión del docente, urge un cambio en la educación en México, podemos comenzar con algo, yo no sé con qué, pero iniciemos ya con algo.

@CarlosDasein

Mi ingreso a la Universidad Pedagógica Nacional

 

“Después de tanto tiempo y tanta tempestad
Seguimos para siempre este camino largo, largo
por donde tú vas, por donde tú vas”
Canto Nuevo

 

Cuando escogí estudiar la Licenciatura en Psicología, allá en la Ciudad de Monterrey, en la Facultad de Psicología de la UANL, mi hermano me preguntó que a qué le tiraba cuando fuera grande, cuando fuera adulto, cuando me llegara la responsabilidad que viene con el tiempo, yo creo intuyó que estudiar una carrera como la de “Psicología” pues no daría buenos dividendos, no es como una ingeniería o ser médico o Licenciado en Administración de Empresas, o algo así.  Le respondí que me gustaría seguir estudiando, que al terminar la Licenciatura en Psicología buscaría la manera de estudiar la licenciatura en Filosofía, y luego la licenciatura en Derecho, y luego estudiar algo relacionado con la Educación y así, seguir estudiando ya sea maestría o doctorado hasta cumplir los cuarenta años y ya a esa edad ponerme a trabajar, a ser productivo en la sociedad.

Recuerdo cuando tenía 18 años, mi padre me preguntó qué quería estudiar, le dije que quería estudiar para ser profesor, irme a estudiar a la Escuela Normal de Saltillo, o si no estudiar algo de comunicación o filosofía. Se dio la media vuelta y se fue.

Hoy, 15 años después, cumplo mi sueño, recién entré a estudiar la Licenciatura en Educación, en la Universidad Pedagógica Nacional.

Supe de la UPN cuando salía con mí ahora esposa, le decía “ahí viene la upeniana”. Me llamaba la atención el gusto por querer seguir estudiando, ese era mi sueño, estudiar y seguir estudiando, como una vez se lo dije a mi hermano. Me gustaba escuchar las clases que ella llevaba y sobre todo me agradaba cómo se expresaba del Dr. Juan José, un Doctor en Historia. Hoy tengo el gusto de conocerlo, he tenido dos clases con él y es un cúmulo de conocimientos, es un placer asistir a su cátedra; su discurso para muchos podría ser anacrónico; hoy en día no le llama la atención a los jóvenes hijos del posmodernismo, pero él no pierde la esperanza, siembra en terrenos pedregosos y no conforme con ello intenta hacer hablar a las mismísimas piedras.

Un detalle tendría que tener mi incursión en la Licenciatura en Educación en la UPN, el “negrito en el arroz” es que actualmente llevan el Plan de estudios del año de 1994. Recién he leído una lectura de las antologías y dice textualmente: “en un estudio reciente realizado en 1973”… eso da la sensación de regresar por medio de una máquina del tiempo al pasado, al allá y el entonces, abordar la Educación cuando todavía no sabíamos del enfoque basado en competencias, o como querer estudiar los vericuetos de la Iglesia partiendo de lo estipulado antes del Concilio Vaticano II. Pero eso no importa, el deseo se está cumpliendo, claro, no he de negar que existe también un motivo extra, ya que muchos sabemos que antes daban un bono económico y seguimos esperanzados en que también seamos beneficiados, pero sin temor a equivocarme podría decir que con el bono o sin el bono el deseo de estudiar en la UPN es mayor, estar escuchando esos personajes grandes dentro de la Educación en nuestra Ciudad, escuchar por ejemplo al poeta Amador Peña Chávez, o al Dr. Meza, que recién terminó su doctorado en la Facultad de Psicología de la UANL.

Estudiante de nuevo, vuelvo a las aulas, me falta poco para cumplir los cuarenta, mientras estudiaré la Licenciatura en Educación que deseé hace ya más de quince años.

 

“Muertos de hambre”

Escrito por: Carlos Arturo Moreno De la Rosa

 

Graban y difunden una llamada que sostuvieron el ex delegado de Sedesol en Coahuila (Luis Fernando Salazar) con José Armando González, colaborador cercano de Guillermo Anaya. Confieso que desconozco la labor de dichos jóvenes, así como también hago la aclaración pertinente de que hasta ahorita, a mis 33 años, no me identifico con ninguna propuesta de algún partido político de la República Mexicana.

La llamada íntegra la publica un diario de circulación estatal, el Periódico Zócalo, edición Monclova, que se caracteriza por ser el brazo que difunde loas al partido revolucionario institucional, pero también sería justo aquí mencionar que es el periódico de la localidad que se ha ocupado en mejorar su calidad. (Los otros diarios de la Localidad son “La Prensa” “La Voz” “El Tiempo” y “Vía 57”).

La llamada entre los dos aludidos contiene un lenguaje soez, caricaturesco, propio de los políticos que cuando están frente a la multitud hacen uso de sus clases de oratoria que tomaron en bachillerato, pero que fuera de foco, como lo fue en este caso, presentan un lenguaje florido, sin sintaxis, con poca semántica, quedándose en el puro nivel funcional, haciendo difícil la posible exégesis del discurso.

El asunto que tratan los personajes que pertenecen al Partido de Acción Nacional es respecto a un beneficio que se les otorga a los que carecen de cosas superfluas para ingresar a la “Red Popular”. El periódico a manera de libelo intenta denostar a los jovenzuelos poniendo como cabeza: “Llama PAN ‘muertos de hambre’ a desfavorecidos”, así, tal cual, descontextualizando el significado de por qué se dijo así.

Leyendo la conversación completa (como una reminiscencia por aquel placer que se obtenía al ser testigo de las charlas que sostenían los miembros de la casa de Big Brother) uno se da cuenta de que la cosa no es como lo quiere presentar el periódico, al contrario, entre líneas se deja ver la buena voluntad (cosa rara en los que se dedican a estos menesteres de la política partidista) de los mozalbetes. Uno de ellos quiere ayudar a los fregados, a los desarrapados, a los olvidados del pueblo, a los anawin, en otras palabras a los “Muertos de Hambre”. ¿Para qué buscar algún eufemismo que tape tan ominosa realidad?

De paso uno se entera de todos los requisitos para poder entrar a dicho programa, como lo es no tener coche, no tener nana o mucama, no salir de vacaciones, no ir al cine, no tener refrigerador, lavadora, secadora, estufa, plancha, bañarse solo con jabón y no con shampoo, no comer carne, si es posible ser vegetariano, no tomar coca cola, sonreír poco, tener hijos estudiando y en dado caso de solo ser la pareja pues ayudarse e invitar a un vecino a que participe como miembro de la familia.

El tiro salió por la culata, con esa llamada uno se da cuenta de que no todo es robo, de que no todo es tranza, en lugar de poner en mal a los militantes del PAN les hicieron un favor, difundieron que si están trabajando y bien. Por lo pronto a mi me dieron ganas de votar por ellos, quizá mañana se me pase este delirio.

Pero bueno, si quiere ver la lista completa de los requisitos aderezada con un lenguaje supino aquí está la nota:

http://www.zocalo.com.mx/seccion/articulo/llama-pan-muertos-de-hambre-a-desfavorecidos

Carlos Arturo

Carlos Arturo

Monclova, Coahuila. Mx.
Psicólogo Social, Psicoterapeuta, Miembro de APPCAC, Catedrático Universitario.https://psicologocarlosmoreno.wordpress.com

Algo sobre la vida en pareja

Escrito por: Carlos Arturo Moreno De la Rosa


El rol de la mujer es tomar al hombre de un estado de rudeza o natural, para civilizarlo.
E. Kant

 

El matrimonio sirve para estructurar, o lo que es lo mismo, el matrimonio sirve para esclavizar, para que dos personas vivan bajo el mismo “yugo”.

Un soltero puede hacer de su existencia un cucurucho, es impensable que un soltero se apropie de alguna ideología, que viva por algo y para algo, eso lo debe dejar a los que ya están casados (cansados), que debemos entretenernos en cuestiones baladí para poder respirar.

El soltero vive su vida al extremo, de él nadie depende, es ilógico que no se emborrache, que no ande de orgía en orgía, (bueno, esto último es una exageración), que ande de disco en disco, de antro en antro, que bese, que fornique, que ame.

El sujeto casado es una bestia domada, el soltero es un indómito. El sujeto casado por lo regular es un padre de familia, ya no vive él, tiene que ser responsable de otras vidas, “ya no soy solamente yo, soy yo y mis genes esparcidos”.

El soltero no se compromete o más bien no debería de comprometerse, no niego que hay algunos solteros jóvenes que son idealistas, sediciosos, contestatarios y también se de algunos sujetos que están casados y que son revolucionarios, pero estos últimos son minoría, la gran mayoría de los que ya están casados y viven bajo el mismo techo son sujetos sedados, que viven obedeciendo las órdenes de su esposa, trabajando en el gran engranaje de la empresa, viviendo una vida rutinaria, y cuando le da permiso su esposa se va con los amigos a embriagarse, en un intento de eludir su miserable existencia.

No niego que el matrimonio tenga sus bondades, ya la mencioné líneas arriba, el matrimonio estructura la personalidad del marido. El marido necesita de su mujer que le diga constantemente lo que debe de hacer, si no ocurriera eso, el hombre seguiría siendo una bestia, tendría amantes a granel, derrocharía sus quincenas en cualquier tugurio, no iría a trabajar, se la pasaría viendo la televisión. No cabe duda de que la mujer estructura, la mujer doma, la mujer educa. La civilización le debe mucho a la mujer, si no fuera por ella ahorita todos seríamos unos trogloditas, bestialmente felices.

En el matrimonio una de las partes tiene que estar sometidas a la otra como garantía para el orden. (E. Kant)

@CarlosDasein

Una pequeña propuesta educativa

Autor: Carlos Moreno

El Futuro en las manos by Adela Abós

 
“Nunca he permitido que la escuela entorpeciese mi educación.”
Mark Twain 

 

Hoy entré a un salón de clases porque la maestra tuvo que llevar a una alumna que se sentía mal, esto en un ejido cercano a San Buenaventura, Coahuila. Es una Escuela bi-docente en donde en una misma aula conviven alumnos de primero, segundo y de tercer grado, los de primer grado no pudieron entrar a la actividad pero los de segundo y tercero si; a los de primero les propuse que si no podían llevar a cabo las instrucciones de la actividad que íbamos a llevar a cabo (que tenía que ver con escribir) ellos podían dibujar. Comencé con el clásico “cuenta qué hiciste el fin de semana”, creo que solo por esa actividad vale la pena que sea lunes. Después se me ocurrió una actividad que ahora comento: consiste en seleccionar una oración de cinco palabras, de preferencia una cabeza de cualquier periódico y que el alumno logre conformarla correctamente, con semántica y sintaxis, por ejemplo decía la nota: “Sofía ya viene en camino” entonces yo dicto: “en, ya, Sofía, camino, viene”, y el asunto es que los alumnos tienen que ordenarla.

Fue una actividad en donde se involucraron y participaron todos, y cuando un alumno logró acomodar la oración correctamente se me ocurrió decirle “cooooooorrrrecto” acompañado de “ya llevas un gol”, eso les entusiasmó mas.

Lo que quiero comentar es una utopía, se que a lo mejor no se puede llevar a cabo, pero también se que la utopía sirve precisamente para eso, para caminar. Un aspecto importante en lo que líneas arriba comparto es que los alumnos participaron porque no conocían al “profe” en este caso yo, es decir, a todos no gusta la novedad, a todos nos gusta comenzar alguna actividad y qué mejor si esa actividad es desconocida. Podríamos estar utilizando aquello de “nadie es profeta en su tierra”.

Los alumnos participaron ante la novedad, la actividad pudo haber sido cualquiera, pero lo que les mantenía atentos era que había frente a ellos alguien diferente a su maestra que siempre ven. Por lo tanto la propuesta sería que los profesores estuvieran rotando constantemente para el beneficio de los alumnos, que se llevara a cabo los planes y programas y así los profesores sabrían con exactitud en qué se quedaron los chicos en la sesión pasada.

Recientemente platicando con el Dr. Juan José de la UPN unidad Monclova me comentaba algo parecido, que tenían un sistema en donde las clases las dictaba un catedrático especialista en la materia, así cada seminario era impartido por un docente especializado en el tema y los resultados en el alumno en cuanto a niveles de atención e interés fueron óptimos.

Suena atractivo, existe el paradigma que actualmente estamos llevando, pero ¿funciona?, sabemos que los infantes necesitan constantemente estar motivados, no caer en la rutina, requieren de actividades innovadoras, y más los alumnos hijos de la posmodernidad, que están más familiarizados con una computadora que con un libro.

@CarlosDasein

Deseo y Civilización

 

En el inconsciente está la verdad y la verdad nos hará libres
Carlos Gustavo Jung

 

Lo aberrante, lo que no queremos saber, lo que no queremos darnos cuenta de nosotros mismos, los deseos primigenios, la naturaleza animal, el incesto, la atracción por la popó, el juego con la “pipí”, todo eso fue reprimido para poder vivir en sociedad.

Freud decretó que todas las manifestaciones naturales, aberrantes por antonomasia propias del reino animal tuvieran una expresión meramente cultural, “allí donde se lee ello debe leerse yo”, es decir, allí donde existe la bestia debe existir el hombre.

Por ejemplo de pequeños teníamos la inclinación natural de succionar todo lo que se pusiera frente a nosotros, eso nos sirvió para poder sobrevivir, pero como todo en esta vida eso tuvo un límite, allí donde adquiríamos placer vino la coerción, vino el destete. Ya no más teta. La personalidad cobraba forma por medio de la regla básica de “exceso de frustración o exceso de satisfacción” según como haya sido el caso. Ese deseo de satisfacción oral se reprimió y se guardó en el inconsciente, y como todas las cosas allí guardadas esperaría el momento oportuno de salir, ya sea por medio de un síntoma o una actividad socialmente bien vista. Y así el deseo de “mamar” se convirtió ya de adulto en la acción de fumar, de embriagarse (como antes se embriagaba del seno materno) de “mamar sabiduría”, de traer una tutsi en la boca, de ser muy parlanchín, etc.

El hombre no puede manifestar sus deseos tal cual, sería tachado de loco, ¿imaginan a un adulto succionando leche del pecho materno? No, eso sería una aberración, por eso, en un intento de encajar en la sociedad, el adulto mama el pecho de su amada, que eso si está socialmente bien visto, así cumple dos deseos a la vez, que no sería más que la realización inconsciente del primero, de amar a la madre en la figura de su esposa.

Otro deseo original del ser humano es el jugar con sus heces fecales, manipularlas, tocarlas, embarrar, ensuciar. Pero por cuestiones de salud eso tuvo que ser reprimido hasta transformarlo en lo contrario, en repulsión, en asco, por eso dicen los adolescentes: “guácala que rico” a manera de chiste, manifestando así lo que trae en su inconsciente que es el deseo de reencontrarse con su popó del allá y el entonces.

Cuando uno es pequeño tiene una fascinación natural por su propia popó, primero causa asombro el saber que somos capaces de construir algo, de hacer algo, la convertimos en regalo, en presente. Muy contentos gritábamos a nuestra madre o a nuestro padre “mira, popó”. Después, esa fascinación por ver nuestra creación llegó un momento en que queríamos jugar con ella, manipularla, embarrar, tenerla entre las manos, pero como eso no está bien visto socialmente nuestros padres decidieron reprimir ese deseo. Y quedó allí guardado en nuestro inconsciente. Pero ya de grandes ese deseo se vuelve a manifestar, en unos aparece cuando se convierten en artistas, sobre todo pintores o escultores, puede manipular la pintura o el barro como si fuese aquella popó que se les negó, otros se convierten en adultos muy sucios, como intentando traer aquella popó esparcida en sus ropas, otros, por medio del mecanismo de transformación en lo contrario convierten su deseo en lo opuesto y se vuelven demasiado pulcros, limpios, ordenados, entre más se es así, pulcro y ordenado, más es la atracción que se siente por la popó del allá y el entonces. Pero estos son casos extremos.

De lo que no nos salvamos todos es de la relación simbólica que existe entre el popó y en dinero, por un extraño juego inconsciente (porque así lo quiso Freud) la popó se transformó en dinero, en tener, en poseer, queremos retener el dinero (popó) o expulsar, y por eso hay gente muy tacaña que siente la atracción de ir a “depositar” el dinero o por el contrario también hay gente muy “suelta”, que derrocha el dinero, que le picha a los compadres las cervezas, expulsa a manos llenas el dinero. O también ya de adultos tenemos un lenguaje “coprolálico” y hay algunos que dicen “Dentro de unos meses me voy… me marcho de este país de mierda que me da náuseas… punto y basta” como dijo Berlusconi.

Otro deseo natural es jugar con nuestras “partes íntimas”, primero por curiosidad, después porque se siente placer. Ese acto placentero no tiene una connotación pecaminosa, ya que el pecado lo dicta el adulto. Esa atracción sincera por el pene también se tiene que reprimir,  y es cuando inteligentemente el padre de familia pone a su hijo a correr para que se le agoten esas “energías libidinosas”, para que el pequeño no esté acostado manipulando libremente su pipí. El adulto opta por que el infante canalice esa energía, lo pone a correr, lo inscribe en un equipo deportivo y así el muchacho se convierte en un atleta, en un deportista, en algo socialmente bien visto. Es cuando subyuga su felicidad en aras de la civilización. Es cuando tenemos ya un sujeto amaestrado, socializamos a la bestia. Allí donde se lee “ello”, debe leerse “yo”.

La Cultura está cimentada en deseos naturales encubiertos, deseos que están vivos, latentes en nuestro inconsciente listos para emerger, eso nos hace ser “sujetos artificiales”, que preferimos sucumbir lo que somos para poder vivir en sociedad, pero poco a poco, lentamente, el juego de la “civilización” se está viniendo al traste, tanto el Eros como el Tánatos están encontrando vías libres de acceso, es bueno que se libere el Eros, así tendríamos una Cultura del Amor, pero desgraciadamente vienen en combo, en paquete, se libera el Eros pero también estamos viendo que se está liberando el Tánatos, el odio, la muerte, la destrucción. ¿Será tiempo de replantearnos las reglas del juego?

@CarlosDasein

 

 

Un monstruo de dos cabezas llamado Larrazábal

“Jonás, Jonás, agarras tu caja de Nextel y te vas”

Los hermanos Larrazábal ejemplifican muy bien los usos y costumbres de la moral en turno, como si fuera una sola persona, como aquél extraño caso del doctor Jekyll y Mr. Hyde. Por un lado tenemos al hermano que hace cosas socialmente bien vistas, un puesto muy ponderado, líder de masas, todo un estuche de monerías. Y por otro lado tenemos al hermano vil, al hermano tranza, al hermano que quiere ser rico a costa de los demás, no desea trabajar y por medio de “quesos” amasar una fortuna envidiable.

Lo mismo ocurre con un ser humano, con un mortal cualquiera. Imaginemos a un Señor, un señor cualquiera, que pregona los valores más esenciales del Evangelio, que lleva una vida intachable, que la sociedad lo tiene en muy alta estima, un ejemplo a seguir. Ese Señor se ha convertido en el adalid de la cultura, en el representante funcional de la civilización, pero si escarbamos un poco en su inconsciente encontraremos los más terroríficos sucesos, los más naturales y salvajes deseos “pecaminosos”, como escribiera Jung: “entre más cristiana es la consciencia, más pagano es el inconsciente”.

Imaginemos que Larrazábal es un solo sujeto, que Fernando y Jonás fueran las dos caras de una misma moneda o un robot como esos que salían en las caricaturas de Mazinger Z, un robot con dos cabezas, pero a fin de cuentas, aunque tenga dos cabezas sigue formando un solo ser.

Larrazábal en su versión de “Fernando” encabezaba una ofensiva en contra de los casinos, los acusaba de operar fuera de la ley, mientras que apenas se daba la vuelta y Jonás ya estaba con el brazo estirado, pidiendo el moche. Lo mismo ocurre en la vida de cualquier mortal, por un lado despotricamos contra la violencia, contra la injustica, contra la violación de los derechos humanos, pero entre más encarecida es nuestra protesta en contra de ello mas encarecido es el conflicto interior, “dime de qué presumes y te diré de qué careces”. Larrazábal “presumía” de ser un sujeto limpio, que trabajaba para el bien, pero precisamente la versión “Larrazábal Jonás” hacía lo otro, lo que realmente era, lo que realmente deseaba.

Es como aquellos que se ponen a platicar y dicen “en verdad, nombre te lo juro, de verdad” a fuerza de reiterar tanto una afirmación se están tratando de convencer ellos mismos, por lo tanto es mentira.

Las personas que llevan al extremo el altruismo o la filantropía están ocultando su verdadero deseo, a eso Freud le llamó “transformación en lo contrario”. Desconfiemos de la gente que dice querer hacer el bien a toda costa, que ama a la humanidad, que se desborda por el prójimo, que es un filántropo recalcitrante. Desconfiemos de él recordando el aforismo de Eric Hoffer “Es más fácil amar a la humanidad en general que al vecino”. Desconfiemos de él como la primer esposa de John Lennon así lo hacía, ya que en los conciertos cantaba odas al amor pero en su casa, entre cuatro paredes, se transformaba, olvidaba el discurso palaciego y hacía lo que su “ello” le dictaba,  sacaba a la bestia que tenía adentro y golpeaba a su mujer. Y ya, al día siguiente, daba entrevistas a favor del amor, a favor de la justicia, de los derechos humanos y de la paz.  Casi casi como el monstruo de dos cabezas llamado “Larrazábal”.

“El Moncho”

 

Era un comando de doce sicarios, incendiaron el Casino “Royal”, en Monterrey, Nuevo León, México. A uno de los incendiarios le apodaban “El Moncho”. El Moncho tenía 25 años.

Moncho dejó de estudiar desde segundo año de primaria, las maestras se quejaban de él, decían que por qué no era como su hermana, “aprende de ella, mira, hasta va en la escolta”.

Al Moncho lo corrieron de esa Escuela, dicen que porque se la hizo de pedo a una maestra. Sus papás lo querían inscribir en otra Escuela, pero un accidente truncó el intento.

A Moncho le gustaba salir a jugar con sus amigos, se la pasaba en la calle, día y noche. Su hermana lo reprendía, le exigía que ayudara a limpiar la casa. Ella era toda buena, muy obediente, muy dedicada e sus estudios. Moncho siempre vivió bajo la sombra de su hermana.

El día que lo reclutó el Crimen Organizado él estaba en la Cantina “El Compadre”, andaba bien “creisi” como le gustaba decir.

“Oye Moncho, te tengo un trabajito, veinte mil pesos si todo sale bien”, le dijo su patrón. Moncho se le quedó viendo a la esclava de oro, “si quiero ser como él pues ahora es cuando” pensó Moncho. –“ok patrón, usted dígame en dónde y a quién”.

Roció de gasolina las maquinitas; “Salgan o se los va a llevar la chingada”, alcanzó a gritar. Esa noche, cuando estaba viendo las noticias, Moncho se quedó perplejo, meditabundo, en un eterno solipsismo; lo que estaba viendo en la tele era el cadáver de su hermana. Había ido a festejar con sus amigas el ascenso que había logrado en su trabajo. Era su primera vez. Moncho no recibió sus veinte mil pesotes.

(Es ficción).

Hijos de Caín

AntiHumanoS by José Luis Gacitúa

 

Quizás los humanos seamos una raza maldita,
nada nos salva de la ciega voluntad de destruir
que se halla insertada en nuestros genes”.
Jorge Volpi

 

Estirpe maldita, estirpe asesina. Sicarios enanos. Por nuestras venas corre la sangre del primer homicida. Somos fratricidas por herencia genética. Fratricidas por antonomasia. El odio, el desprecio como moneda de intercambio con el otro.

Primero soy yo. El instinto de sobrevivencia. Que el pobre se joda, que el “anawín” siga esperando a su Dios, yo no. El homo sapiens desprecia a su prójimo, de frente le sonríe pero de espaldas le da la puñalada. No es que él así lo quiera, es la herencia maldita, es Caín en nuestro inconsciente colectivo. Despreciamos al diferente, al discapacitado, al que tiene síndrome, al que decidió su sexualidad, al que migra hacia Estados Unidos. La Xenofobia, la homofobia y la misoginia como cartas de presentación (ocultas, claro). Los matamos, literalmente nos deshacemos de ellos, no nos sirven, no producen, no sirven para el sistema en turno. El cristianismo ya pasó de moda. La misericordia solo existe en los libros anacrónicos. Los valores se quedaron ahí, enclaustrados en el catecismo del padre Ripalda. Lo que vivimos hoy en día no tiene nada que ver con “la plenitud de la existencia humana”. Los valores son otros, hace poco soñábamos con un mundo más humano, con amor, solidaridad, comunidad, respeto. Pero ahora, los paradigmas axiológicos nos indican otros parámetros: el consumismo, el materialismo, el hedonismo, el individualismo. Primero yo, después yo y por último yo.

El humanismo ya no da para más. El cristianismo ha quedado obsoleto ante las propuestas de la posmodernidad, los comerciales en la televisión nos lo recuerdan a cada rato: compra, consume, hártate. Antes rendíamos culto a Dios, lo de hoy es “culto al cuerpo”.

Amar no produce, no deja ganancias económicas, es como la filosofía o la poesía, en este mundo no tiene lugar. ¿Qué futuro nos espera? Lo estamos construyendo con nuestro presente, vivimos una cultura de la muerte, en donde nuestra propia vida pende de un hilo, en donde nuestra supina existencia vale solamente quinientos pesos. Los que antes se encargaban de “la ley y el orden” ahora trabajan para los contras, claro, reciben más dinero. Los que antes nos hablaban de Dios ahora nos traicionaron y se convirtieron en pederastas, claro, mentes obtusas, perversas, con una sexualidad inmadura. Los que antes nos acercaban a la ciencia ahora solamente piensan en sus beneficios, trabajan para el partido político que más les convenga, se dejan seducir por los imperativos categóricos que dicta la OCDE, dejando de lado la Educación Crítica optando por una Educación memorística, que deje buenos dividendos.

Homo erectus, Homo laboris, Homo sapiens, Homo ludens, Homo videns, Homo lupus. Primero conseguimos estar erguidos, después construimos herramientas, luego pensamos, luego jugamos, hace poco solo atendíamos a lo que salía en la televisión. Ahora, nos hemos convertido en “Homo lupus”: el Hombre es el lobo del hombre. ¿Evolución o involución? No lo sabemos. Por nuestros frutos nos conocerán.

Ese niño es un “desmadre”

 

-“Oiga, ¿Usted es Psicólogo verdad?, necesito que me diga cómo regañar a mi hija, no me hace caso y ya no se qué castigo ponerle.”

Recuerdo que entre broma y veras un conocido insistía en un dicho: “no lo regañes, mejor edúcalo”.

Educar (decía Freud) es una tarea imposible, al igual que gobernar y psicoanalizar. Estoy de acuerdo que educar a los peques en plena era de la posmodernidad se ha convertido en un “Deporte Extremo”, bien nos lo dijo el Cura “Gofo” cuando bautizó a nuestro segundo hijo; “hay que pedirle a Dios que les de pilas renovadas para aguantar el ritmo de los chamacos de hoy”.

¿Qué significa educar? Educar no solamente es una tarea de cualquier Institución Educativa, la etimología de “educar” lleva implícito el acto de guiar, conducir, así como formar e instruir. A mí me gusta más decir que Educar es “domar a la bestia” o para que no se escuche tan feíto: “socializar a la bestia”. Educar implica el aforismo freudiano: “allí donde se lee “Ello” debe leerse Yo”. Que se traduce en: “allí donde nace una bestia debe instaurarse (o estructurarse) un ser humano”.

El hombre nace siendo un animal, un cachorro. Afirmaba Piaget que solo venimos a este mundo con los reflejos como herramienta en potencia. Sabemos que un recién nacido llora, duerme, come y hace sus necesidades fisiológicas, se rige por el principio del placer; imagina (o fantasea) que él y su madre “son uno mismo”. Conforme pasa el tiempo va diferenciando la realidad de la fantasía y se da cuenta de que él y su madre son dos entes diferentes, separados, haciendo realidad aquello que Melanie Klein denominó el “pecho bueno y el pecho malo” que a la postre nos hará sentir culpables irredentos por portarnos mal con ese pecho al cual defecamos y mordisqueamos creyendo que era “el pecho malo” porque no nos satisfizo a la hora que nosotros queríamos. Nos dimos cuenta de que en realidad no era uno un pecho bueno y el otro un pecho malo, que en realidad eran parte de un mismo objeto, el Objeto de amor denominado “la madre”.

El pequeño se desarrolla y crece bajo el manto de la protección de la madre (y en el mejor de los casos también del padre). ¿Quién no recuerda el primer regaño, la primera nalgada, el primer pellizco, el primer “no”, la primera advertencia o la primera mirada “fea” dirigida a su primogénito? ¿En qué momento ese amor romántico, esa simbiosis entre madre e hijo se rompió, se fue al traste? Precisamente ese es el momento exacto de la génesis del proceso que conlleva a “socializar a la bestia” ya que no es posible que el bebé siga con los mismos patrones de egocentrismo; tiene que saber que existe otra realidad, que existen otras personas y es allí cuando termina la felicidad y comienza la neurosis, el conflicto, la realidad.

¿Qué implica educar? Es dejar de pertenecer al pequeño grupo de los “hedonistas a perpetuidad” para pertenecer al mundo real. Sometimos nuestros deseos más preclaros en aras de una civilización. El proceso de educar a los niños es un asunto en donde la represión es el acto que rige la agenda, “pórtate bien”, “no digas eso”, “ahí deja”, “cállate”, “no corras”, “no le pegues”. La idea es reprimir al niño y que ya de grande acuda con un psicoterapeuta o un psicoanalista y destrabe lo que se haya quedado fijado.

Educar es difícil, es complicado, es una tarea ardua, consiste en explicar a detalle cada acto, cada conducta, cada exigencia, no quedarnos simplemente en esa etapa de reprimir, existe otra opción, pero cuesta más trabajo, es lo que han denominado “Educación por consecuencias”, educar al hijo instruyéndolo en que su conducta tendrá una consecuencia. El proceso implica la escucha, el diálogo, pero sobre todo implica una “pedagogía en el amor”.

Educar en consecuencias significa que si alguien violenta las reglas internas estipuladas en la familia esa conducta tendrá su consecuencia y la tendrá que acatar, por eso es necesario desde un principio que en el Hogar exista un reglamento interno y que se mencionen las sanciones a las que se pude sujetar sus conductas, pero sobre todo (y aquí viene lo bueno) debe de existir la figura de autoridad que se encargue de vigilar que la consecuencia de la conducta se lleve a cabo. ¿De qué sirve poner un reglamento si no vamos a estar ahí precisamente para hacer efectiva la consecuencia de sus actos?

El problema más frecuente con el que nos hemos topado en la consulta psicológica es el “Síndrome de Peter Pan”, en donde los papás no se han dado cuenta (o no se quieren dar cuenta) de que ya no son ellos nada más; quieren seguir viviendo la vida que vivían cuando eran jóvenes, solteros, guapos, amigables, dicharacheros. Quieren seguir “agarrando la jarra”. Quieren seguir viéndose los “miércoles de amigos” o los “jueves de generación”. Los hijos como mera extensión de sus cuerpos, los hijos como un estorbo, los hijos como causantes de estrés. Y es allí cuando la madre o la maestra dicen “ese niño es un desmadre”, pues sí, precisamente es eso, su hijo no tiene madre, tiene nana, tiene tele, tiene amigos imaginarios pero madre no, ella anda en el Casino, en los pocitos, en el spa, o con sus amigas tomándose un daiquirí.

De lo que escribo aquí ya comenzamos a observar los primeros síntomas de esa enfermedad. El sistema económico en turno nos vendió la idea de “no importa la cantidad sino la calidad” y ya somos testigos silenciosos de los resultados.

La familia es el núcleo de la sociedad en donde se forman los futuros médicos, profesores, héroes del deporte, filántropos, altruistas, músicos, pero también allí, en la familia, es en donde se forja el carácter de un futuro psicópata, que le valga “madres” el otro. Ya estamos viviendo las primeras consecuencias de eso, esperemos que no sea demasiado tarde.

@CarlosDasein

 

Itzel…

 

“Padres, cuiden a sus hijos, no les vaya a pasar lo que les cuento yo.”
Haragán y Cía.

 

“Pobres de los niños, que dolor me dan.”
Alejandro Lora

 

Estas son las mañanitas que cantaba el Rey David”… pidieron pizza en lugar de pastel, estuvieron sus amigas en lugar de su familia. Su hermano la encontró.

El cielo se puso gris. Hay luto en la ciudad. Los habitantes de Piedras Negras Coahuila están consternados por la triste y lamentable noticia de saber que una niña de apenas diez años se ahorcó, se suicidó, decidió terminar con su existencia en pleno día de su cumpleaños, sus amiguitas comentan que ella días atrás ya les había dicho, que quería suicidarse. Y lo hizo.

Escucho al perro que llora siempre a estas horas; llora más de lo normal, quizá sabe de la noticia, quizá percibe el ambiente enrarecido.

Muchos opinan, muchos afirman que se suicidó por influencia de la televisión, otros no logramos aún comprender ese brutal desenlace, no estamos preparados para saber de eso, estamos acostumbrados a saber de la muerte de los que ya han vivido, pero no de los que…

“Mami y Cari, los quiero mucho… Mami, nunca regales mi ropa (no se la regales a Heidi, Aleida, Kim)… véndela porfis, te lo suplico… Nunca olviden que los quiero… 100% los quiero”.

Podríamos especular todo el día y toda la noche: “Es que venía de una familia disfuncional”… ¡Por Dios! Pero qué familia en México no es disfuncional! Que porque su madre trabajaba todo el día, que quizá sufría el síndrome de las hijas de madres que trabajan en las maquiladoras. Solo tenemos esta nota que dejó troquelada en una hoja de cuaderno y la versión que da el periódico, que la pequeña se sentía sola, triste, deprimida y que su padre los abandonó. No sabemos el contexto de esa súplica: “Mami, nunca regales mi ropa, VÉNDELA”, así, resaltado, como queriéndonos decir algo.

Dejó la súplica impregnada en esa hoja, único testigo de lo que allí pasó. Se colgó de la protección de la ventana; qué irónico, protección que pedía a gritos y que al final le ayudaría a consumar su existencia.

La vida es juego, la vida es pachanga, muchos la dedican en echar desmadre, en el reventón, desvelada tras desvelada; pero cuando uno se topa con acontecimientos como el que hemos sido testigos aquí en Coahuila, como que a uno ya no le quedan muchas intenciones de seguir sonriendo.

La vida es risa, la vida es juego, uno se la pasa ridiculizando de todo y a todos, haciendo mofa de la Realidad Nacional, criticando las decisiones de los altos mandos, pero cuando uno se topa con estos acontecimientos es cuando se nos quitan las ganas de sonreír, lentamente, parsimoniosamente vamos poniendo el rostro enjuto y nos vamos poniendo serios, esto no me gusta, esto no debería de suceder, esto no. Uno se la pasa haciendo chiste de todo, y más ahora en tiempos de la posmodernidad, en donde todo está permitido, todo vale, no hay cosas serias, todo se presta a la guasa, al chascarrillo, a la ironía, al sarcasmo, pero esto no, es cuando uno se da cuenta de que la vida es otra cosa.

No podemos quedarnos indiferentes, algo en nuestro inconsciente colectivo se activa, nos duele y mucho. Son fenómenos que lo increpan a uno, me pone a pensar en la propia educación de mis hijos, en el trato diario hacia mis hijos, en esa construcción día a día de  su personalidad, en esa relación dialéctica de amor. ¿Qué hacer? Nada, solo prevenir, amar a nuestros hijos, escuchar lo que nos intentan decir. Tremenda sacudida existencial, tremendo estirón de orejas.

Quisiera que esa escena fuera parte de un acto dentro de una obra de teatro, quisiera que fuera un performance, quisiera que fuera parte de un programa de prevención del DIF, pero no, todo es real, existió.

Mis colegas me preguntan que si la niña estaba enferma, que si quería donar los órganos como la noticia que hace poco comentábamos, de una niña que se suicidó y cuando la cremaron vieron la nota póstuma en donde decía que donaba sus órganos a un familiar enfermo, o que si la niña de Piedras Negras estaba jugando, que si fue un accidente como el niño que disparó una pistola o el otro niño que jugaba con sus primos y que se colgó de la persiana y se ahorcó, y que el periódico había dicho que se había suicidado, pero al día siguiente, después de las investigaciones se supo que había sido un accidente. O también quieren comparar este caso con aquel otro en donde un niño se sumergió en un tanque de gasolina jugando con sus primos y estos fueron con su mamá pero ya era demasiado tarde. Que si la pequeña era pobre y por eso puso lo de vender la ropa, que si se sentía deprimida, que si se sentía sola… El motivo se lo llevó a la tumba. Solo tenemos la foto en donde está el hermano, llorando, en un rincón, asustado, petrificado, en un asombro perpetuo.

La vida es un juego, pero duele cuando sabemos que el protagonista decide retirarse antes de tiempo.

Aquí no hay un sicario a quien maldecir o algún presidente para pedirle que dimita. Y Dios no tiene nada que ver con esto.

Ironías de la vida, se acerca mi esposa y sin saber  lo que estoy escribiendo, me dice  “vente, están pasando en la tele la película “En busca de la felicidad”…

“…fue el medio, sus padres sus amigos la necesidad, sus ansias, que se yo… sin sentido y sin razón” (Haragán y Cía)…

@CarlosDasein

 

Presea al Mérito Ciudadano en Monclova

 ¿Quién dijo que todo está perdido?
Yo vengo a ofrecer mi corazón
Mercedes Sosa

 

Seis fueron los elegidos, seis fueron los galardonados, todos ellos distinguidos personajes de nuestra Ciudad Monclova, Coahuila.

Son personas que decidieron no ver la vida pasar, decidieron tomar las riendas de su propia existencia, ya sea por medio de Dios, otro por medio del deporte, otro más por medio del cuidado de los animales, otro por la Industria, las causas sociales o la danza.

Todos ellos son ampliamente reconocidos en nuestra Comunidad, a todos los conozco y he recibido directa o indirectamente alguna satisfacción en mi vida o en la de mis seres queridos, solamente no tengo el gusto de conocer a José Francisco Rodríguez Castillo, quien apoya las causas sociales.

La presea al Mérito Ciudadano “General Alonso De León 1689” en este año fue para el Gilberto Almaraz De la Rosa, José Francisco Rodríguez Castillo, Guillermo Velázquez Hernández, Ubaldo Barrera Riojas, Marco Medina Vázquez y la presea post mortem a Gustavo Galaz.

Del Cura Gilberto Almaraz De la Rosa, mejor conocido por sus feligreses como “El Padre Almaraz” todos tenemos alguna enseñanza, años y años ha dedicado a encaminar los espíritus de los creyentes, algún consejo, alguna idea, alguna imagen pervive en nuestra memoria colectiva. Las misas del Padre Almaraz nunca han sido comprendidas, dentro del círculo que le sigue de cerca se escuchan críticas a lo extenso que hace sus misas, eso el común de los mortales no lo ha logrado entender, pareciera que van a misa solamente por cumplir, y si eso les exige más de la hora como que se incomodan. Las misas del Cura Almaraz las imagino como si así fueran las primeras reuniones de los catecúmenos, allá cuando los cristianos eran perseguidos, en donde lo importante era precisamente el amor con el que intentaban regir su existencia, querían ser reconocidos por eso, por el trato diferente, así imagino esas primeras reuniones, en las catacumbas, escondiéndose del Imperio Romano. Se le agradece al Padre Almaraz tantas instrucciones del mundo divino que nos ha legado.

El otro reconocimiento fue para Guillermo Velázquez Hernández, reconocido en Monclova por haber fundado la AMFAI, en donde tantos y tantos monclovenses hemos participado en ese deporte de las tacleadas, generación tras generación; mis hijos hoy disfrutan de esa innovación que un día tuviera la gran idea de implementar en estas tierras el Ingeniero Guillermo, por eso y más se le agradece, por ver en el deporte una oportunidad para recrear la propia existencia, para sublimar las pulsiones humanas que traemos en herencia y que hoy en día, más que nunca, debemos de canalizar en aras de la mejora comunitaria.

Tocó el turno a Ubaldo Barrera Riojas, ¿Quién no conoce a tan distinguido profesor? En mis años de estudiante de bachillerato recuerdo que lo veíamos con sus alumnas y alumnos siempre perfeccionando los pases de baile, uno, dos tres y cuatro, uno, dos tres y cuatro, ritmo, sonrisa, empeño, sacrificio, dedicación, disciplina. El profesor Ubaldo siempre allí, puntual a la cita, buscando el desarrollo integral de los chicos con vocación dancística.

El quinto reconocimiento fue para Marco Medina Vázquez, el gran luchador de las causas perdidas de los animales, su vida dedicada a ello, a rescatar del menosprecio en que se ha tenido la vida de los animales enclaustrados, reconocimientos varios ha recibido el Sr. Marco Medina, de facto su proyecto ha concursado en Iniciativa México, esa paciencia, esa pasión por la vida de los animales es digna de ser reconocida tanto en Monclova como en otros lugares.

Por último, para cerrar con broche de oro tocó el turno de homenajear al Ingeniero Gustavo Galaz, el que tanto hizo por Monclova, al Señor de ideas irreverentes pero que siempre tuvo la razón, el Hombre que apoyó a sus empleados, el Hombre visionario, el Hombre de ideas revolucionarias, que dejó un legado a nuestra Comunidad. Reconocimiento post mortem.

¿Y qué tienen en común estos seis laureados? Que no vieron la vida pasar, que agarraron el toro por los cuernos, que invirtieron horas extras en lo que les apasionaba y fue precisamente eso lo que los reconoció, lo que los distingue entre el común de los mortales: el amor que le tienen a su profesión, el amor con el que hacen las cosas viendo por el beneficio del prójimo, intentar hacer desde la trinchera que eligieron una Comunidad más humana, una comunidad en donde se cumpliera aquel aforismo: “Plenamente Humano, Plenamente Vivo”.

Carlos Arturo Moreno De la Rosa

 

Sobre el Deporte


Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: La Voluntad.
Albert Einstein

 

Hubo un tiempo en mi existencia en que me preguntaba qué sentido tenía dedicar la propia vida a un deporte, criticaba a los deportistas que su única misión en la vida era entrenar, y si les iba bien salir en la televisión por que habían ganado una medalla de oro en alguna competencia, en alguna Olimpiada o en algún comercial anunciando no se qué producto. En esa etapa de mi vida solo pensaba en cosas del intelecto, por eso no se me hacía lógico que veintidós adultos corrieran detrás de un balón, y un ser humano, adulto como ellos, anduviera sancionándoles cada conducta, como si ellos no supieran diferenciar entre el bien y el mal.

Pero como todo en la vida, mi postura ante el deporte ha cambiado, o más bien ha regresado esa pasión por el deporte que tenía cuando era un escolar, cuando me la pasaba horas y horas jugando con un libro y una pelota de tenis pegándole a la pared, haciendo mi propio torneo internacional y obvio, en todos siempre ganaba México.

Y Ganó México. Qué gran satisfacción nos dieron esos chavos de la Sub-17, tanto aquella vez del grupo selecto de Giovanni y de Carlos Vela como el de ahora de Carlos Fierro, de Espericueta y de Gómez.

El deporte enaltece a la humanidad, hace que día con día el ser humano logre escalar peldaños que antes se veían imposibles de alcanzar, vibramos por ejemplo con los duelos de beisbol, con el clásico Sultanes contra Diablos, o con los juegos de la Sub-20 que ganaron en penales, sufrimos porque nos iban a dejar sin temporada de NFL por cuestiones de dinero, nos quedamos con la boca abierta al saber que la misma NFL ha adoptado medidas como eso de “antidoping en juegos” para detectar la hormona del crecimiento, o la actitud deplorable del Director Técnico de la selección de Colombia que golpeó a una señora al salir de una cantina.

Dentro de toda esta polémica desatada por cuestiones ajenas al estricto deporte per se, es meritorio señalar la actitud loable de un jugador de la NBA que menciona que si la Liga no arregla sus problemas (huelga) y si deciden no jugar la siguiente temporada, eso a él no le importa, él seguirá jugando: “Voy a jugar basquetbol este año, no se dónde, pero amo el deporte tanto que voy a jugar y lo vamos a resolver” (Dwyane Wade 2011).

Y es precisamente esto último lo que hay que rescatar, el amor al deporte, la garra con la que jugaron los chavos de la Selección Sub-17, la pasión con la que juegan mis vecinos la cascarita de futbol en la calle, las lágrimas derramadas al saberse victorioso, el deporte como emancipación, el deporte como antítesis de la enajenación, de la alienación. El Deporte como antídoto para la insoportable levedad del ser.

@CarlosDasein

 

 

El fantasma de la carretera 30…

¿De qué se trata la existencia? Es la pregunta recurrente que aparece al momento de terminar mi oración matutina, claro, parafraseando a Hegel: “La lectura del periódico es la oración matinal del hombre moderno” (o del hombre posmoderno, como diría Lyotard). Y hace poco leí un tuit en donde se mencionaba que el que escribe necesariamente tiene que estar insatisfecho con algo. Y ese es el motivo de estas líneas, la misma insatisfacción de lo leído, el no concordar con muchas posturas impuestas, el reflexionar y ver que la vida misma trascurre y realmente no pasa nada, absolutamente nada, las cosas siguen igual o peor, por un lado la lucha sin “inteligencia militar” contra el narcotráfico y por otro lado la vida baladí de la que se entera uno precisamente en el periódico, he jurado para mis adentros dejar de leer el diario, pero por más que quiera no lo puedo hacer, no puedo dejar de enterarme de lo que escribió Sergio Sarmiento o Carlos Ramírez o Catón, por mencionar algunos, o ver la nota local o la vida de los artistas y así.

Precisamente la nota más comentada en estos días en mi ciudad Monclova y Municipios circunvecinos es la leyenda de “La mujer de blanco que se aparece en la carretera 30”, específicamente en el tramo que va del Ejido 8 de enero rumbo a San Buenaventura, si, en el vado ese. El fin de semana hubo un accidente y el sobreviviente menciona que el conductor se asustó y perdió el control del volante porque vio a la mujer de blanco. ¿Qué hay detrás de todo esto?

En pleno siglo XXI, en pleno siglo del conocimiento, de la ciencia y de la razón aún pululan versiones en donde se cree en seres “sobrenaturales” llámese Dios, diablo, fantasmas, etc. como bien mi padre decía, “antes de lo sobrenatural está lo natural”. Entonces ¿qué es lo que pasa en ese tramo? Cristal Romo, corresponsal del periódico Zócalo se dio a la tarea de investigar las diferentes versiones del suceso, un cura, un médico, testimonios de la gente y uno que otro que iba pasando por allí. Unos afirman que si existe, otros que hay que encomendarse a Dios, otros que es una mera proyección de los fantasmas internos, otros aventuraron a afirmar que no solo se aparece una mujer de blanco, que también se aparece un joven en caballo y luego te cuentan la historia y a uno hasta le dan ganas de creer en eso, por la simple necesidad de creer en algo.

Pero la respuesta más claridosa, como siempre, provino de un sujeto que no tiene ni profesión, ni estudios, ni es líder de alguna secta, es más, ni tiene Facebook ni Twitter, él se llama “Martín Gaytán” y textualmente afirma: “el cerebro es traicionero cuando se anda desvelado, con alcohol en la sangre, incluso hasta drogas”. Para qué buscarle el lado metafísico al asunto, el sentido común siempre nos dará la razón, el fenómeno está claro, los accidentes han ocurrido en la noche, cuando los sentidos están acostumbrados a pernoctar, cuando el sujeto que va en el volante está cansado, agotado, después de haber asistido a la fiesta de su sobrina, que cumplió quince años y le llevó su última muñeca.

“Antes de lo sobrenatural está lo natural”. Lo paranormal solo existe para entretener, (en el mejor de los casos, ya que en el peor de los casos sirve para lucrar con la fe, creencias y demás del común de los mortales). El carro al pasar por el vado, hace un movimiento extraño en la luz del carro dando la percepción de que se está viendo una mujer de blanco. No hay tal, no hay lugar para ello, tantos años de evolución filogenética y seguimos queriendo distraernos en nimiedades olvidándonos de lo que realmente importa, es solo una vida, y cuando sentimos que se nos va de las manos queremos asirnos a ella, aunque sea intentando creer en  “que una mujer de blanco se subió al carro y yo puse la música a todo vuelo y”…

 Posdata: Mi más sentido pésame a los familiares.

@CarlosDasein

Nota: terminando de escribir estas líneas un cuadro de la casa se cayó al piso inexplicablemente…

Gustavo y Carlos Fierro

-“Mira Carlitos, así se le pega al balón, y vas a ver que un día los dos seremos unos campeones”.

Gustavo tenía nueve años y Carlitos tenía apenas cuatro, a Gustavo le apasionaba el futbol y le urgía que Caritos creciera para ya ponerse a jugar en alguna calle de Sinaloa o en el terreno baldío, allí, cerca de su casa. Se desvelaban pateando el balón. Su madre se preguntaba si algún día eso le traería alguna satisfacción.

 Gustavo quería seguir compartiendo esa pasión con su hermano, lo metió a un equipo, allí supo lo básico, el entrenador les vio muchas cualidades. De “Dorado” pasó a ser “Rayo” y luego “Chiva”, andaban de cantera en cantera, con un objetivo que nadie, nadie se los podía quitar, triunfar en lo que más les gustaba hacer: jugar al futbol. Y vaya que lo hacían muy bien.

 Ya más grandecitos se fueron a vivir a Guadalajara, Gustavo llegó a jugar en la segunda división, muchos juegos los ganó, pero otros, los más importantes los ganaba el otro, el dolor.

Carlos fue convocado para representar a la  Selección Nacional de futbol Sub-17. Gustavo no podía estar más contento, ver que su pupilo, su hermano lo había logrado. Cada partido que Carlos Fierro jugaba, en silencio se lo dedicaba a su hermano, imploraba a los dioses que le devolvieran la salud. Al final de cada partido le llamaba por teléfono y preguntaba cómo iba todo, -“bien”-, alcanzaba a decir Gustavo, aguantando los asechos de la inoportuna Muerte.

Gustavo llegó a besar la copa Mundial, fue un gran detalle por parte de su hermano llevársela, -“gracias carnal”-.

Carlos Fierro iba a debutar en primera división, pero murió su hermano. Cáncer. Murió como pocos, con la imagen en su mente de haber sembrado la semilla en su hermano por la pasión del futbol. Hoy Carlos Fierro es un campeón y Gustavo ríe, en algún lugar, pero ríe.

Sobre la Educación


Encuentro la televisión muy educativa.
Cada vez que alguien la enciende,
me retiro a otra habitación y leo un libro.
Groucho Marx

 

La pregunta frecuente que se escucha en cualquier curso de actualización sobre Educación es: ¿cuáles deberían ser las características de la educación que ejerzan una función socializadora para formar el modelo de ciudadano que el mundo necesita?

Sabemos que la función principal de la Educación es socializar a la bestia, “allí donde se lee “ellodebe leerse “yo””, o lo que es lo mismo “allí donde reina la pulsión debe reinar la razón”.

El alumno es un sujeto que va a la Escuela bajo un proyecto “de formación” que muchas de las veces se convierte en “deformación”. Los resultados más recientes a nivel internacional así lo dejan ver, estamos muy por debajo de los estándares educativos, dos años atrasados, mínimo.

En México estamos experimentando una Reforma Educativa que se inició con los planes de educación preescolar allá en el 2004, le siguieron los planes de la Secundaria (2006) y por último los de la primaria (2009) para que de alguna forma todo el proceso educativo quede de alguna manera entrelazado, que todo tenga que ver con todo. Pero la crítica sigue: ¿de qué le sirve al alumno intentar aprender cosas que no le van a servir en su vida cotidiana? Los docentes debemos de reflexionar cada momento en el aula sobre si lo que voy a decir o compartir tendrá alguna repercusión en la existencia del alumno, y en dado caso de que la respuesta sea afirmativa pues esa enseñanza esté acompañada de un ejemplo de la vida cotidiana, y en caso de que la respuesta sea negativa, hacer un favor a la Nación y dejar de enseñar ridiculeces que pululan en las materias de física, matemáticas, geografía etc.

Una de las bondades de la RIEB (Reforma Integral de Educación Básica) es que “en la práctica se busca que los estudiantes tengan un papel más activo en su aprendizaje” y es con lo primero que nos hemos topado al momento de estar frente a un grupo de estudiantes, ya que vienen acostumbrados a que el profesor les imparta la “cátedra”, les diga todo y el alumno es un simple receptor. La propuesta de la RIEB es lo contrario, se busca que a través del constructivismo el propio alumno tenga un papel activo en su aprendizaje. También las exigencias de la Educación en el siglo XXI nos conminan a retomar el “aprendizaje colaborativo” y el “aprendizaje significativo”. Piaget, Vigotsky y Ausubel no podrían estar más contentos.

El reto es grande, los alumnos no son los mismos de antes que se sentaban y cantaban como lo pedía un profesor al puro estilo de “Cantinflas”, los peques de hoy son todos hiperactivos, debemos adecuarnos a las exigencias de la posmodernidad, un mundo caótico en donde la trasmutación de los valores nos ha avasallado, un mundo en donde antes podíamos leer “amor, solidaridad, honestidad, respeto, comunidad”, ahora se lee “competitividad, hedonismo, materialismo, éxito” y demás.

La mesa está servida, si nos involucramos algo bueno puede pasar.

@CarlosDasein

Sobre la Mujer

 
¿Qué es lo que quiere una mujer?
Sigmund Freud

¿Cuál es el lugar de la mujer en el mundo? Dicen que antes no había tanto desmadre, ahora hay mucho de ello, dicen que es por eso, literalmente, “desmadre” des-madre, sin madre, niños destetados porque la madre está trabaje y trabaje, se olvida de sus crías.

Antes la mujer se quedaba en el hogar, llegaron las feministas y la obligaron a trabajar, la obligaron a salir a las fábricas, a que se desarrollara como persona, pero no previeron que sería doblemente explotada, en el trabajo y en la casa, además de abandonar a su suerte a las criaturas.

El modelo económico en turno vendió la idea y la mujer la compró, la idea de que la mujer también tiene que desarrollarse profesionalmente, y con ello se vino la debacle, y es por eso que no hay trabajos ya, y es por eso que las criaturas son un “desmadre”.

Dicen que en Alemania el Estado le patrocina los primeros tres años a la madre de la criatura para que deje de laborar y se dedique a los cuidados de su cría. Es de todos sabido que los primero años del ser humano es cuando se estructura la personalidad del sujeto, es cuando aprende a amar, y si vemos que la madre recién se alivia y a los tres meses ya está trabajando y la criatura que busca amor por su condición no tan favorable por culpa de la filogenética, ya estamos siendo testigos de los resultados tan nefastos.

Con esto no estoy diciendo que la mujer deba estar en su casa, en la cocina, haciendo tortillas de harina, no, no se me tache de misógino;  lo que pongo a discusión es qué tanto la mujer en busca de ese sueño de realización profesional lo está logrando ¿se realiza la mujer ganando 600 pesos a la quincena en una maquiladora? llega estresada de su trabajo y todavía tener que lidiar con esas criaturas carentes de afecto, que poco a poco se van acostumbrando a dormir sin un abrazo, sin un beso, sin una bendición. Crece sin amor, con un “yo” débil, carente, desestructurado, presa fácil de la calle, candidato idóneo para ser sicario.

La cosa está peliaguda, no es una verdad de Perogrullo, tendríamos que replantearnos nuestra propia existencia, será quizá tal vez por eso que en Europa ha tenido auge la idea de los “dinks” (doble ingreso no niños) en donde un hombre y una mujer deciden vivir juntos, si, pero sin hijos, decidieron que si tenían hijos eso no les iba permitir desarrollarse como profesionistas, que los hijos serían un estorbo, no podrían viajar, visitar museos o estudiar su doctorado. Deciden  dedicar su existencia al más puro hedonismo, unos sibaritas pues.

Insisto, no estoy en contra de que la mujer trabaje, si eso le hace feliz pues adelante, pero como todo, se tiene que sacrificar algo, y ese “algo” es muchas de las veces los más pequeños del hogar, y ya estamos viviendo esa realidad, México vive las consecuencias directas de esa generación de madres que se revelaron, que leyeron “El segundo sexo” de Simone de Beauvoir, que decidieron salir del hogar y experimentar otros derroteros, no les importó o no quisieron saber la advertencia que les hacía Sigmund Freud y después René Sptiz; los primeros años de vida del infante definen la existencia posterior del sujeto. Infancia es Destino. Como diría el filósofo mexicano Alex Lora: “pobres de los niños”.

@CarlosDasein

Sobre la Discapacidad

“Somos tragedia, error y proyecto fallido.
Cáncer de Dios, nos ha llamado un blasfemo.
Serias erratas en el Gran Libro del Mundo.
Intrusos en lo que Ustedes creen normalidad.
Pero tenemos un papel en la vida:
darles la sensación de ser perfectos”.
(JEP)

 

El sujeto discapacitado sufre. Sufre por su condición física pero sufre más por la estigmatización. El mismo término “discapacidad” tantas veces mal interpretado. El término ha evolucionado, recuerdo cuando Alex Lora grabó una melodía a los “minusválidos”, hoy llamados eufemísticamente “discapacitados” o como quieren llamarlos en España: “sujetos con diversidad funcional”. La palabra crea la realidad.

Hay discapacidad motora, discapacidad sensorial y discapacidad cognitiva. Son sujetos tildados de “anormales” (Gofman). Lo normal es lo que está dentro de la campana de gauss, lo que está fuera es lo anormal. Ellos son los anormales. “Los fenómenos” (JEP).

El sujeto discapacitado, el otro, el raro, el curioso. Antiguamente ese ser despreciable y despreciado tenía dos finales; uno, el más cruel (y qué en esta vida no es cruel) esos sujetos eran abandonados a su suerte, porque los nómadas no podían avanzar. Eran simplemente abandonados, ahora, con la idea del capitalismo encontramos ciertas reminiscencias de ello. El otro final es más romántico y es en el cual quiero reparar.

Nuestros ancestros, cuando todavía se creía en Dios y demás menesteres, dentro de su pensamiento mítico-mágico-religioso, concebía al discapacitado como un ser con “facultades divinas”, eran considerados “protegidos de los dioses”. (referencia directa del libro “La integración educativa en el aula regular”).

Una de las cosas que se extraña de vivir en esa época en donde aún había lugar para Dios y las cuestiones metafísicas es precisamente eso, el lugar privilegiado que se les daba a las personas con alguna discapacidad, con alguna malformación. Pensar que tenían contacto directo con los dioses; eran respetados, eran considerados diferentes pero no por ser curiosos, raros, feos, sino por que poseían una característica que los hacía dignos merecedores del mensaje divino.

El discapacitado sufre doblemente, por su malestar y por la incomprensión de la sociedad; qué diferente sería retomar esa filosofía de nuestros ancestros y pensar aunque sea por un instante que ellos realmente encarnan algún ser celestial.

Me gusta imaginar que en una Sociedad Perfecta deberíamos tener un lugar especial para ellos, algo así como una isla, en donde tuvieran todo, en donde pudieran ser felices, en donde vivir sería un privilegio y no una manda, si ya de por sí vienen con una carga y nosotros todavía lo hacemos más insoportable, qué mejor que si ya trae un error genético pues darle lo mejor, mandarlo a esa isla con todo pagado, para que así, por lo menos, allá, lejos de nosotros los misántropos, él pueda ser feliz.

La realidad de los discapacitados es agobiante, Teletón, USAER, CAM y demás instituciones no se dan abasto, el trato no es el mejor, es una tarea pendiente que tenemos como sociedad. Insisto, deberíamos reconsiderar la propuesta, deberíamos volver a creen en Dios, y con ello deberíamos creer que ellos, los discapacitados, son seres mitad hombre, mitad dios; el trato sería diferente, ellos lo agradecerían.

@CarlosDasein

El día después de las elecciones.

Se sienten identificados, creen formar parte de toda la maquinaria, creen formar parte de una ideología, creen que tienen bien puesta la camiseta y eso les da sentido de pertenencia. Las elecciones sirven para eso, para divertir, para hacer apuestas, para rayarle la madre al enemigo porque perdió, para celebrar la victoria, para ufanarse de que su partido ganó, pero hasta ahí, a lo mucho podrán decir “que padre ganamos, ya Doña Cholita, la lideresa, andará bien contenta y ahora si nos arreglará el drenaje que tiene pendiente desde hace cinco años”. U otros podrán decir “ahora sí, ya tengo mi plaza docente segura”.

Hacer elecciones en México implica millones y millones de pesos, obvio, elecciones que nosotros pagamos con nuestros impuestos y al final de cuentas los que salen beneficiados son los candidatos y sus más allegados. En campaña te prometen “el sol, la luna y las estrellas” pero una vez que llegan al poder se olvidan de la “democracia” y optan por la oligarquía, por el elitismo, por la aristocracia, siguen con sus bravuconerías, sus lisonjas entre ellos, su demagogia insana. Están como los amantes que seducen a su víctima y ya una vez entregado el tesorito ni le hablan, ni se acuerdan de ella: “Si te vi ni me acuerdo”.

El ciudadano de a pie sigue con su trabajo, va a su lugar de trabajo con el pecho henchido, con la frente en alto: “que padre, ganamos”, acompañado de un suspiro; y espera con ansias las siguientes votaciones, para formar parte de esa maquinaria que sin él no hubiese sido posible.

“Ganamos”, dice el ciudadano de a pie, se sienta en su mecedora, suspira y se queda viendo el horizonte, viendo la gente pasar, viendo la vida pasar, mientras llegan las siguientes elecciones en donde él se siente pieza fundamental de la maquinaria de su partido, sin él no podrán ganar, él definió la tendencia, su voto contó y más porque se siente líder y anduvo invitando a los de la colonia y gracias a él muchos cambiaron su inclinación de voto. “Soy un chingón” le dice a su vieja, y ella solo alcanza a voltear y sigue fregando los trastes, pensando para sus adentros: “ah que esposo mío, pobrecito, pero qué le vamos a hacer, es su única diversión, bueno, eso y el futbol, pobre, es lo único que le queda.”

La culpa de de la violencia la tiene la mujer

 

La mujer tiene en sus manos el destino de la humanidad. Un hombre satisfecho no hace la guerra, hace el amor. Un hombre contento no agrede al prójimo, al contrario, un hombre feliz sonríe al mortal.

La mujer es una diosa, la mujer es una musa, la mujer es una diva, encarna la belleza, la estética, dulce, amorosa, tierna, compasiva, misericordiosa, amante, cercana, compasiva, elegante, simpática. Su espíritu como adalid de la armonía, su cuerpo como santuario majestuoso, místico, principio y fin de la existencia. A la mujer le deberían otorgar el premio Noble de la Paz solo porque sí, por existir.

Dicen que de la mujer se origina el pecado original y con ello todos los males de la humanidad, pero también deberíamos de recordad que en la mujer se origina la salvación. Mujer Víctima, Mujer Creadora.

A lo largo del tiempo la mujer ha sido menospreciada, vituperada, vejada, años atrás una mula valía más que una mujer estéril, antes solo eran requeridas para eso, para procrear, el placer estaba censurado. En la época de Sócrates decían mis maestros que el placer se obtenía solamente entre varones. Hace poco estaba prohibido socialmente que la mujer hiciera un gesto de placer durante el acto sexual, que hacían un agujero en la sábana para no pecar, “no es por vicio ni por fornicio, es para darte un hijo a tu servicio”.

El proceso cognitivo del hombre, del macho, es lineal, es de estímulo–respuesta, recibe amor y da amor, recibe agresión y da agresión, recibe odio y da odio, recibe rechazo y da rechazo; no sabe otra manera de funcionar, en cambio el pensamiento de la mujer es complejo (utilizando el constructo acuñado por Edgar Morín) su pensamiento es sistémico; ella recibe amor y puede producir cien respuestas diferentes, recibe odio y de igual forma puede reaccionar de mil maneras diferentes, en cambio el hombre no, los hombres somos más pendejos, carecemos de “inteligencia emocional”. No en balde cada día más hombres quieren convertirse en mujer.

El hombre carga con algo que se ha instaurado a lo largo del transcurso de la evolución filogenética; ese “algo” es la testosterona que motiva al ser, es la libido aunque algunos no lo quieran reconocer. La testosterona es el principio y fundamento de la existencia humana. La testosterona ha iniciado más cambios en la historia mundial que cualquier otra variable.

Prendes la radio y allí está una canción que habla de amor a la mujer. Músicos, artistas y poetas se desviven por la existencia de la mujer. La mujer es una diosa aunque así no lo quieran ver. De joven recuerdo haber ido a un templo en donde se le adoraba, todos la adoraban, todos eran hombres, sonreían, se ponían de pié, la idolatraban, había uno que otro que la quería tocar, como cuando el enfermo quería tocar el manto de Jesús, imagino que operaba la misma fórmula, los sujetos allí dispuestos a ser sanados por esa diosa, y no era la única, había más, y cada que salía una los feligreses le aplaudían.

La culpa de la violencia la tiene la mujer, ¿qué le cuesta tener domesticado a esa bestia llamado hombre?

@CarlosDasein

Leer y escribir

La lectura del periódico es la oración matinal del hombre moderno.”
Hegel

A mí me gusta leer, y no encuentro objeción en ello, es un placer, es una necesidad ontológica, es una exigencia que me gusta, a diario leo. A veces he fantaseado en conseguir un trabajo en donde me paguen simplemente por leer, como por ejemplo leer los periódicos en busca de una nota que le interese a algún presidente municipal, o trabajar en algún Centro de Investigación, o en una Biblioteca, o en algún estacionamiento, o en un aparador, para simplemente leer. Eso no me causa intranquilidad alguna, pero lo que si me causa escozor es escribir.

¿Por qué escribir? Le he dado vueltas y vueltas al asunto y no doy “pie con bola”. No encuentro una justificación lo bastante convincente para el querer seguir escribiendo y más aún el que me publiquen. Siempre he pensado que todo está dicho o escrito ya. No hay más, y muchos lo hacen mejor, pero también luego pienso que es como los artistas, que no podríamos quedarnos solo con los mejores, que el gusto se rompe en géneros, como por ejemplo a mi no me gusta Luis Miguel pero me fascina la Banda Tex-Tex.

No encuentro un motivo práctico-funcional para continuar escribiendo, de perdido me pagaran, entonces sí tendría sentido, pero escribir simplemente por placer para que unos cuantos se enteren como que no le veo el caso; todavía escribiera como Guillermo Fadanelli o como Fabrizio Mejía Madrid, eso sería otro pedo, hasta gusto daría seguir escribiendo, pero cada vez que escribo es una tortura, no logro hilvanar  ideas, no logro dar coherencia a lo que pienso, es tardado, fastidioso, tedioso; sin embargo, aquí estoy, frente al ordenador, una vez más, tecleando, tras, tras, tras, intentando ordenar las grafías.

Escribir para exorcizar, dicen unos, escribir para retroalimentarse, dicen otros, escribir por simple placer, escribir para contar anécdotas que perviven en la memoria, escribir compulsivamente, como me aconsejó mi tío Arturo.

Escribir por escribir, pero de allí a ser leído, a ser considerado, a que lo pelen a uno, hay una brecha, si tan solo pudiera conseguir algún dinerito por cada cuartilla que escribiera, mis líneas tendrían un cabal sentido, pero no, esto no me deja ningún morlaco, no retribuye, al contrario, me quita tiempo, me distrae de mis ocupaciones como psicólogo, como docente, como padre de familia.

Escribir. Debería dejar de escribir, debería dejar de tuitear y de facebookear, debería dejar de estar subiendo tanta pendejada al Blog, debería dejar de escribir  y dedicarme a vivir, creo que a mis 33 años de existencia es justo y necesario comenzar a hacer algo productivo, como podar el jardín, confeccionar el automóvil, pintar la casa, construir una pared, aunque sea de adobe, o simplemente sonreír, ver la televisión más tiempo o jugar con mis hijos. Eso, eso es lo que voy a hacer, jugar con mis hijos, jugaré con ellos todo el día futbol americano, jugaré con ellos a las canicas, o a las luchitas, o con mi hija a los trastecitos, me pondré a jugar con ellos; por ejemplo jugar a las escondidas… y cuando me esconda… sacaré un libro… y me pondré a leer… y después… escribiré algo de lo leído y…

@CarlosLector

1,2,3… ¡Potros!

 
“No creo que exista algo como jugar sólo para divertirse,
lo maravilloso del deporte es no sólo el ejercicio;
es que te enseña desde temprana edad que debes ser mejor si quieres ganar.”
(Joe Montana en su visita a Saltillo Coahuila)

1,2,3…¡Potros! Así gritan los chicos de botanitas cuando terminan de entrenar, todos los días, de ocho a nueve de la noche. Al día siguiente ya quieren ir al campo para volver a entrenar y esperan el domingo para enfrentarse al equipo en turno, quieren jugar, quieren competir, quieren ganar. En los entrenamientos se les enseñan técnicas, estrategias, movimientos, condición física, agilidad mental, adquieren desarrollo atlético pero sobre todas las cosas se fomenta la responsabilidad, el respeto y la disciplina.

A todos nos gusta ganar, todos quisiéramos nunca perder, algunos no saben perder.

Domingo 19 de junio de 2011, día de semifinales en el futbol americano infantil (AMFAI) en Monclova, el juego se llevó cabo en las Instalaciones del Club Potros, vinieron los Acereros y se llevaron los tres juegos, sólo la categoría hormiguitas pudo ganar al equipo de búfalos. El domingo 26 de junio jugarán la final, los acompañará el quipo de botanitas.

Lo que pasó el domingo es de lamentarse, y no me refiero a la derrota, que eso puede pasar a cualquiera, si no la conducta antideportiva de algunos padres de familia del Club Potros en contra del cuerpo de arbitraje.

Hay escenas que es mejor no ver;  una de ellas es la  que comentó Freud: la “escena primaria”, que consiste en ver a tus papás en pleno acto amatorio, otra escena que no es muy agradable y sobre todo en estos tiempos es ser testigo de algún crimen, eso te convierte en un “testigo incómodo” y la tercera escena es la que presencié ese domingo, hubiera querido mejor no saber, no darme cuenta de lo que puede llegar a decir un ser humano que se siente “robado”.

“A una madre de familia le robaron sus lentes valuados en 2,000 pesos, a otra madre de familia las llaves de su coche y a las ardillas les robaron su juego”. Polémica anotación, polémico manejo de los últimos dos minutos del juego. Hubo padres y madres de familia que arremetieron contra los árbitros, pero hay maneras, y la manera en cómo ayer se desataron los ánimos no fue la mejor.

Pertenecemos al Club Potros y siempre nos hemos preciado de ser un Club que fomenta los valores en nuestros hijos, que ante la adversidad no es justo vociferar improperios, claro, si alguien tuvo duda sobre lo que se marcó en el emparrillado con toda la cordialidad puede peguntarle al Sr. árbitro sobre sus decisiones, pero no de la manera tan altanera como lo hicieron algunos padres de familia, otros los contenían, que bueno que cupo la cordura en esos padres de familia porque sino esto se hubiera convertido en un zafarrancho, de los que vemos en cualquier partido de futbol llanero.

Me siento contento por pertenecer al Club Potros, fue la primera opción que pensamos mi esposa y yo cuando decidimos que nuestros hijos incursionaran en el deporte de las tacleadas, mi padre lo jugó en Saltillo; yo en Monclova pertenecí a los Vaqueros cuando entrenaban en la Ciudad Deportiva, recuerdo que el coreback era Mirco, si, el que ahora se encarga de sancionar los partidos, y dicho sea de paso lo hace muy bien, recuerdo que jugábamos contra Acereros, comandados por el “Hano”, y luego jugué para el Club Potros bajo el mando del Couch Lobo, con compañeros de equipo como Cesar “El chikis” o Iván “El Potro”, Luis “Wicho”, Fernando, o “El vaquero” que desertó a otro equipo,  jugábamos contra Zorros que en esa época corría el balón el “Betuco” y Lince era el receptor.

Todos estos bonitos recuerdos, todos los momento de entrenamiento no son compatibles con la actitud antideportiva de ciertos padres de familia del Club, que entre gritos decían al los árbitros “si te veo afuera no te la vas a acabar” o “me echaste a perder seis meses de entrenamiento” o “yo pago la multa” seguido de improperios y diatribas contra el cuerpo de arbitraje.

Señores: por favor, más civilidad, no confundan pasión con frustración, los que amamos el deporte del futbol americano sabemos que puede haber injusticias pero nunca, nunca aprobaremos la conducta antideportiva que se vivió al final del partido, mesura señores, es un deporte, recordemos que es un microcosmos, es un laboratorio de la vida, “estamos hasta la madre” del clima social que impera en nuestro Estado, no es justo que hasta en el emparrillado quieran arrastrar la violencia que nos tiene tan jodidos.

El Sentido de la Vida

Autor: Carlos Moreno

"Cabaret de 1950" by Carlos Orduña Barrera

En la sociedad se hace lo que se debe y no lo querido,
las consecuencias son estados de insatisfacción.
Jorge Munguía Espitia.

El hombre, el ser humano, existe por y para el sexo, para eso fue creado, para eso evolucionó, para sentir placer, para experimentar el placer, y es de todos sabido que el máximo placer se obtiene en el acto sexual;  pero como eso no está bien visto en sociedad o en nuestra cultura en específico pues nos ocupamos en otros menesteres, como la lucha por los derechos de los animales, marchas lésbico-gays, política, escribir, leer, trabajar, activismo, etc.

La vida no tiene sentido, uno vive para sí mismo, egoístamente, pensando en su bienestar, pero la vida nos hace una jugarreta, la vida misma nos estira las orejas y nos quita lo hedonista. La vida adquiere sentido en dos dimensiones: una, cuando a un mortal le nace una criatura, allí ya se chingó, si tiene “conciencia moral” ese sujeto hedonista, egoísta, pachanguero, lisonjero y trovador se convertirá en un padre de familia respetable, trabajador, coherente, educará a sus hijos para hacer de ellos unos buenos ciudadanos, bajo la pedagogía del amor. Eso en un escenario deseable, ya que si volteamos un poco a ver la realidad, los padres de familia de desentienden de sus hijos, no los soportan, no los toleran, no los quieren ver, los mandan a guarderías hasta las seis de la tarde, “allí entreténgamelo un ratito mientras yo me voy a vivir” (o a dormir, da igual), o ya en el peor de los casos los abandonan a su suerte, no les dan amor y ya vemos las consecuencias, pequeños sicarios en potencia, pequeños traficantes de droga, pequeños perversos, pequeños psicópatas en potencia. Sin amor ¿qué esperamos de esas criaturas? Actuarán como fueron tratados.

La segunda dimensión es cuando el sujeto se enfrenta a la muerte, y no una muerte abstracta, no a una muerte del “otro” ajeno, del minero, del hijo del poeta, del hijo o del hermano del activista, del vecino… me refiero a la muerte de un ser en concreto, un familiar cercano, es allí cuando la vida misma nos vuelve a increpar, a cuestionar nuestro ser-en-el-mundo, cuando un familiar muere, muere junto con él algo de nosotros.

Mientras el sujeto no ha experimentado ser padre comprometido con la existencia de sus hijos o no ha experimentado la muerte de un familiar amado, su vida carece de total sentido, y existe un grupo que por lo regular no se ha curtido estas dos grandes dimensiones, son los jóvenes hijos del posmodernismo, que en estos momentos están en las aulas de algún bachillerato o alguna Universidad, que dedican su efímera existencia en oblación al Dios Baco, que forman parte de orgías demenciales, que fuman, toman, se emborrachan, andan de parranda en parranda, sin medir las consecuencias, viven al día, viven el hoy, aman sin ver a quién.

¿Queda claro que la vida no tiene sentido? ¿Queda claro que la vida adquiere sentido cuando el sujeto se hace responsable de la existencia del otro o cuando muere el objeto del amor? Así que jóvenes, díganle a sus mamás que vengan a leer esto, vivan su vida carente de sentido hasta las últimas consecuencias, derrochen sus energías, desvélense, gocen, disfruten, amen, forniquen, lloren, sonrían, atásquense sabedores que un día, no muy lejano, la Vida misma le mandará llamar y en ese preciso momento dejarán de vivir una vida baladí para vivir una vida en plenitud.

Escrito por Carlos Arturo Moreno De la Rosa (Monclova, Coahuila. Mx)

Los tacones de Lady Gaga

Autor: Carlos Arturo Moreno De La Rosa

 

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Los hombres vulgares han inventado la vida de sociedad
 porque les es más fácil soportar a los demás que soportarse a sí mismos.
A. Schopenhauer
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Solo Lady Gaga puede hacer eso, presentarse en un escenario, ser aclamada por multitudes y en sus pies traer unos tacones… ¿pero qué tiene eso de espectacular?, nada, simplemente por el detalle de que en lugar de los picos normales que un tacón pudiese traer ella los decoró con unos excéntricos falos, unos penes, pitos pues.

Lady Gaga se ha destacado por sus extravagantes vestuarios, quizá lo traiga en la sangre como su prima Madona ya que según una genealogista son primas de noveno grado, gracias a una pareja de de agricultores franco-canadienses, allá por el año 1600.

El tacón desde sus orígenes siempre ha representado al falo, al poder, al pene, ya la parafilia denominada “fetichismo” da cuenta de ello. En las producciones cinematográficas que incluyen escenas eróticas los tacones no pueden faltar como símbolo estético para acompañar el acto sexual.

Salir al escenario con semejantes tacones es compartir lo que se tienen directamente en el inconsciente. La histérica necesita de un auditorio para ser feliz. Necesita del aplauso del respetable. “Yo soy yo siempre y cuando me vea reflejada en el otro, y si es posible en los otros”.

Lady Gaga no se anda con rodeos, con simbolismos, con metáforas. La propuesta de Lady Gaga no tiene nada que ver con lo establecido, con la Cultura, con la Civilización, su propuesta nace en la contracultura, es una protesta a lo establecido, en pocas palabras es una protesta tangible ante lo artificial de lo humano, esa “esencia” del ser, esa máscara enraizada en la simulación.

Tal parece que el psiquismo de Gaga no funciona como el del común de los mortales, en nosotros opera el mecanismo de la represión, en el caso de la artista en cuestión hay un dique que conecta directamente el inconsciente con el consciente, el discurso se pasa de largo al preconsciente, no hay tapujos, no hay fingimiento, no hay mentira, nada está velado; la verdad tal cual: sus fans le piden eso y ella se los da. Qué mejor escena para un fanático que adora a su ídolo y éste en compensación le da lo que quiere: el falo. ¡Eso es lo que quieren, pues eso es lo que les doy!

Lady Gaga muestra su pene, ese pene tantas veces vituperado, “una gringa con chorizo” hicieron de ese mito un chiste. El pene siempre estuvo ahí, quizá no detrás de las pantaletas, estaba en otro lado, en donde siempre debería estar: en sus tacones. Lady Gaga mujer poderosa, ícono de la posmodernidad, “reina del Twitter” más de 10 millones de tuiteros esperando que “eyacule” sus tuits. Jóvenes la mayoría de ellos, buscando un ideal, buscando un arquetipo, alguien en quien confiar, en quien depositar sus esperanzas, sus anhelos ante el vacío que la sociedad les da.

Lady Gaga, símbolo de todo, símbolo de nada.

Escrito por: Carlos Arturo Moreno De la Rosa (Monclova, Coahuila. Mx.)

¿Hay lugar para Cristo en la Posmodernidad?

Autor: Carlos Moreno

imagen tomada de m.aciprensa.com

imagen tomada de m.aciprensa.com

¿De qué se trata la existencia? ¿De qué se trata la instancia del hombre en la tierra? ¿De qué se trata su paso efímero en esta parte del Cosmos? ¿La vida tiene sentido, o lo adquiere o uno se lo inventa o simplemente somos un error filogenético? ¿Tenía razón Milán Kundera cuando inventó ese título de “La insoportable levedad del ser”?

Me dicen que todo se reduce a la percepción, que todo depende con el cristal con que se mira, que es cuestión de actitud, que la realidad no te afecta sino la manera en que percibes. Otros más alegóricos afirman científicamente que “cada quien habla como le fue en la feria” o en el baile, dependiendo de la afición del hablante.

Tal parece que para unos el sentido de su existencia es vivir briagos, “el que vino al mundo y no tomó vino entonces a qué chingados vino” dice un axioma de nuestra cultura mexicana. Y no solo es ponerse borracho, además es aderezarlo con la música ad hoc: “ando bien pedo, bien loco”. Esa sería una respuesta existencial a la interrogante sobre el sentido de nuestra estadía terrenal.

Otros que van de la mano de dicho grupo de libadores son los llamados “hedonistas posmodernos”. Sabemos que el sujeto hedonista existe desde que el hombre hizo del pensamiento una forma de vida, como los pre-socráticos, acordémonos de la eterna lucha entre los “hedonistas” y los “eudemonistas”; los primeros decían que el sentido de la existencia era el placer corporal, el aquí y el ahora, lo efímero, lo espontáneo, lo momentáneo. En cambio los “eudemonistas” opinaban que el sentido de la existencia se obtenía cuando el sujeto buscaba la felicidad en compañía de sus seres queridos; es decir el hedonista buscaba una “felicidad” egoísta y el eudemonista buscaba una felicidad comunitaria. Hoy ya no existen o más bien no hay lugar para los eudemonistas, están desterrados, lejos de los planes actuales, lo de hoy es ser hedonista, vivir bajo el principio del placer, “lo hago porque me da placer, si exige de mí algo de sacrificio ni me lo menciones”, parece ser el eslogan de los hedonistas posmodernos. El hedonista posmoderno busca el placer en la televisión, en el sexo desenfrenado, en internet, chateando, comiendo, etc. entre menos esfuerzo exija la cuestión es mejor. Tal parece que de humanos poco nos queda. Los placeres que están en boga están íntimamente relacionados con las necesidades fisiológicas: dormir, comer, hacer pipí y popó y fornicar.

Ante tal panorama: ¿existe un lugar para Cristo? Tal parece que la existencia actual se vive tan aprisa que no volteamos o más bien no queremos voltear a ver la propuesta del Nazareno. Muchos afirman que el Sentido de la Vida es encontrarse con la Divinidad, tener ese encuentro con Dios aquí en la Tierra, pero dicho discurso no va de la mano o más bien es antagónico con los preceptos de la moral en turno. Pocos años tenemos como sujetos civilizados, y también en pocos años las reglas de la vida se han trastocado; si seguimos así, que no nos extrañe que formemos parte de la última Generación de mortales que habitaron un día este planeta pequeñito llamado Tierra.

Escrito por: Carlos Arturo Moreno De la Rosa (Monclova, Coahuila. Mx.)