La familia: presente, pasado y futuro

Escrito por: Carlos Arturo Moreno De la Rosa

.

.

“En México hay 25% de hogares uniparentales por múltiples razones”.
Katia D´ Artigues

 .

Hablar de familia hace cincuenta o sesenta años era hablar de una familia numerosa. Dentro de un mismo hogar cohabitaban, créalo o no, exageradamente muchos entes. Recuerdo haber escuchado a algunos familiares que insisten en que las familias de antaño (época de Porfirio Díaz) eran constituidas por diez, doce o catorce miembros, algo común en aquellos ayeres.

La idea de “familia” ha sufrido una terrible metamorfosis, la familia del siglo XX no tiene nada que ver con lo que hoy conocemos bajo el rubro de “familia”. Mi abuela materna creo que tuvo como diez hijos. Tener pocos hijos era socialmente mal visto, era un estigma, un oprobio contra las buenas costumbres. Las familias eran profusas, nutridas, pródigas, copiosas y exuberantes.  Las señoras se dedicaban a cuidar a la prole (en el correcto sentido de la palabra, sin ofender). Era común en aquellos tiempos ver que el padre de familia salía a trabajar, el hombre era el único capaz de ir a cazar al animal o ir a la oficina, ir a la mina u otros menesteres del allá y el entonces a ganarse el pan con el sudor de su frente. El macho de antaño tenía sus quereres con sus amantes, en cambio la señora no podía hacer nada, era incapaz de reprocharle sus defectos, tenía miedo de quedar en la orfandad, le habían educado para servir a su hombre. La mujer tenía que aguantar las fechorías de su esposo ya que el curita del pueblo le había dicho que el matrimonio era “hasta que la muerte los separe” y “es la cruz que te tocó cargar”, además en aquel tiempo sería señalada por ser madre soltera o mujer separada. Imposible pensar que pudiera llegar a ser una “Mujer desesperada”.

Con el paso del tiempo y con el devenir de cualquier Sociedad y Civilización que se precie de serlo, los miembros que integran la especie “homo sapiens” han venido evolucionando y con ello también los usos y costumbres de las personas que integramos dicho conglomerado. Ahora las mujeres optan por tener máximo tres hijos, cuatro es una multitud, dos sería la perfección, niño y niña de preferencia, la parejita, o en su defecto solo tener un hijo y entregarle todo el amor de que son capaces.

La pareja posmoderna ha cambiado eso de tener exageradamente hijos y optan por unos cuantos, argumentan que es para darles calidad, y por eso desde que nacen, a los tres meses de nacidos, van y los entregan a la guardería, porque saben que es allí en donde se les educará para ser ciudadanos de bien. Los adultos trabajan y trabajan todo el santo día para que no les falte nada a sus hijos; “ese es el verdadero amors” dicen para sus adentros.  A las seis de la tarde los recogen; si aún son bebés al llegar al hogar los duermen, o si son más grandecitos pues los meten a clases de cualquier cosa, papiroflexia, defensa personal, esgrima, ballet, clases de cocina, taquimecanografía, reparación de bicicletas… etc. Cualquier deporte es bueno, con tal de que se forme íntegramente, y claro, mientras el chamaco que tanto aman está en esas clases de matemáticas avanzadas, rugby o lo que sea, la señora aprovecha para estar con sus amigas y discutir la agenda de la vida cotidiana, echar el chal o actualizarse en los chismes de la farándula o cuando menos saber los pormenores de la vida ajena.

Llega la noche y el hombre llega a su hogar cansado, fastidiado de su trabajo que no eligió, prende el televisor en un intento de escape, sus ojos están atentos a lo que pasa en la pantalla pero su mente fantasea una vida paralela que siempre soñó.

Esta es la familia que tenemos. La familia posmoderna está engendrando los hijos que en un futuro dirigirán la Sociedad en la que sobrevivimos.

@CarlosLector

Anuncios

3 pensamientos en “La familia: presente, pasado y futuro

  1. Exacto todo parece girar en torno a lo material, en cuanto al amor que se les esta dando ahora a los hijos es muy diferente al que tuve yo de pequeña…..ahora el tiempo, el contacto fisico y visual que debe haber con nuestros hijos se esta perdiendo. Y esto se “justifica” con: tengo que trabajar no hay de otra, no se hace nada, dejalo asi se hace independiente, etc etc … pero, PERO ALGUNA VEZ, SE LES HA PREGUNTADO A LOS HIJOS, ¿QUE ES LO QUE ELLOS PREFIEREN?

  2. Una realidad,de nuestro tiempo,que nos invita a reaccionar desde ya,desde nuestras familias,gracias por compartir Carlos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s