La culpa de de la violencia la tiene la mujer

 

La mujer tiene en sus manos el destino de la humanidad. Un hombre satisfecho no hace la guerra, hace el amor. Un hombre contento no agrede al prójimo, al contrario, un hombre feliz sonríe al mortal.

La mujer es una diosa, la mujer es una musa, la mujer es una diva, encarna la belleza, la estética, dulce, amorosa, tierna, compasiva, misericordiosa, amante, cercana, compasiva, elegante, simpática. Su espíritu como adalid de la armonía, su cuerpo como santuario majestuoso, místico, principio y fin de la existencia. A la mujer le deberían otorgar el premio Noble de la Paz solo porque sí, por existir.

Dicen que de la mujer se origina el pecado original y con ello todos los males de la humanidad, pero también deberíamos de recordad que en la mujer se origina la salvación. Mujer Víctima, Mujer Creadora.

A lo largo del tiempo la mujer ha sido menospreciada, vituperada, vejada, años atrás una mula valía más que una mujer estéril, antes solo eran requeridas para eso, para procrear, el placer estaba censurado. En la época de Sócrates decían mis maestros que el placer se obtenía solamente entre varones. Hace poco estaba prohibido socialmente que la mujer hiciera un gesto de placer durante el acto sexual, que hacían un agujero en la sábana para no pecar, “no es por vicio ni por fornicio, es para darte un hijo a tu servicio”.

El proceso cognitivo del hombre, del macho, es lineal, es de estímulo–respuesta, recibe amor y da amor, recibe agresión y da agresión, recibe odio y da odio, recibe rechazo y da rechazo; no sabe otra manera de funcionar, en cambio el pensamiento de la mujer es complejo (utilizando el constructo acuñado por Edgar Morín) su pensamiento es sistémico; ella recibe amor y puede producir cien respuestas diferentes, recibe odio y de igual forma puede reaccionar de mil maneras diferentes, en cambio el hombre no, los hombres somos más pendejos, carecemos de “inteligencia emocional”. No en balde cada día más hombres quieren convertirse en mujer.

El hombre carga con algo que se ha instaurado a lo largo del transcurso de la evolución filogenética; ese “algo” es la testosterona que motiva al ser, es la libido aunque algunos no lo quieran reconocer. La testosterona es el principio y fundamento de la existencia humana. La testosterona ha iniciado más cambios en la historia mundial que cualquier otra variable.

Prendes la radio y allí está una canción que habla de amor a la mujer. Músicos, artistas y poetas se desviven por la existencia de la mujer. La mujer es una diosa aunque así no lo quieran ver. De joven recuerdo haber ido a un templo en donde se le adoraba, todos la adoraban, todos eran hombres, sonreían, se ponían de pié, la idolatraban, había uno que otro que la quería tocar, como cuando el enfermo quería tocar el manto de Jesús, imagino que operaba la misma fórmula, los sujetos allí dispuestos a ser sanados por esa diosa, y no era la única, había más, y cada que salía una los feligreses le aplaudían.

La culpa de la violencia la tiene la mujer, ¿qué le cuesta tener domesticado a esa bestia llamado hombre?

@CarlosDasein

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