El caso de Salvador Cabañas visto desde la psicología

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En el transcurso de la semana, en los bares, en los salones, en los cafés, en el chat en twitter y en el facebook no se habló de otra cosa más que del caso Cabañas y en menor medida del caso del joven que enterraron vivo.

Para los que estén medianamente enterados del tema que ahora comparto brevemente haré una reseña: sucede que en el bar “Bar” un sujeto apodado e “JJ” disparó a quemarropa al jugador paraguayo Salvador Cabañas, muchas son las hipótesis, recuerdo las primeras versiones: por robo o por riña, después se unieron los que opinaban  que fue por droga u otros motivos no esclarecidos. Para el análisis de  este artículo tomaré como base lo que la prensa escrita ha comunicado como las palabras que intercambiaron en el baño el “JJ” y Salvador Cabañas alrededor de las cinco de la madrugada.

El segundo caso en cuestión es  más localista, ocurrió en la Ciudad Capital de Coahuila, en Saltillo, un estudiante de enfermería asiste a una fiesta, decide retirarse aproximadamente a las cuatro de la mañana pero la chica que lo había invitado le pide de favor acompañar a unos amigos unas cuantas cuadras.

El joven estudiante de enfermería relata que al acompañar a los amigos de su amiga hicieron una parada de emergencia en un lote baldío, y ya cuando estaban satisfaciendo su necesidad fisiológica, uno le pregunta cómo va su prima en la escuela y cuando el enfermero respondía de pronto los jóvenes lo tundieron a golpes. Lo dejaron inconsciente. Me imagino que cerca estaba el panteón porque él menciona en una entrevista para Vanguardia-Saltillo que cuando creyeron que lo habían matado hicieron un pozo y lo enterraron, quisieron meterlo en bolsas negras pero no cupo, decidieron allí dejarlo, enterrado, creyendo que muerto estaba. Así que cuando pasaron diez minutos y ya no escuchó ningún ruido decidió salir de entre la tierra, cual Ave Fénix. Relata que le invadió un miedo terrible, escuchaba los troncos de los árboles agitados por el aire y creía que regresarían. Libró la golpiza y libró el terror psicológico. Por cierto los inculpados pertenecían a una banda de rock llamada “Dragón de Arkana”, en el metroflog el vocalista se deslindaba de los actos impropios de los guitarristas, presuntos incriminados.

La semejanza entre estos dos casos es el tema sobre la ASERTIVIDAD. La Asertividad es un concepto utilizado en psicología:

La asertividad se diferencia y se sitúa en un punto intermedio entre otras dos conductas polares: la agresividad y la pasividad. Suele definirse como un comportamiento comunicacional maduro en el cual la persona no agrede ni se somete a la voluntad de otras personas (Wikipedia).

En términos más prácticos: La Asertividad es la actitud de la persona para saber decir “Sí” cuando es sí y “No” cuando es no, dentro de un marco de diplomacia, es decir sin agresión.

En el caso del joven estudiante de enfermería vemos que no hizo gala del uso de la asertividad, ya que cuando él decide salirse de la fiesta es convencido por su amiga para que tome otra decisión, es decir, si el joven hubiese sido asertivo y de la manera más natural y sincera comunica que se quiere retirar a su casa no estuviera ahora en cama siendo entrevistado por los medios de comunicación.

En cuanto a Salvador Cabañas también un mal manejo de asertividad por poco le quita la vida, retomemos el supuesto diálogo entre el “JJ” y Salvador Cabañas:

  • JJ: “¿Qué pasó, Cabañas, qué onda con los goles para que el América sea campeón?”,
  • Cabañas: “¿Y tú quién eres?”.
  •  JJ:”El hijo de la chingada que te va a romper tu madre”.
  • Cabañas: “Tírale, tírale si tienes muchos huevos”.

Muchas de las veces caemos en el error de arriesgar nuestra vida por algo en que creemos, y en un alto porcentaje ese “algo” que creemos es una idea irracional. Una idea irracional es un pensamiento que no nos deja vivir la existencia satisfactoriamente, llámese “suposición”, “lectura de pensamiento”, “superstición”,  “pensamiento catastrofista”, “cuestiones metafísicas”, etc. Intentado recuperar el diálogo de una manera asertiva, observemos cómo quedaría y sus posibles resultados:

  • JJ: “¿Qué pasó, Cabañas, qué onda con los goles para que el América sea campeón?”
  • Cabañas: “no pues en este juego no se pudo”
  • JJ: “Ah, órale, no pues ni hablar”

 Se que la reflexión que está en juego implica la vida de dos personas, pero haciendo un intento de análisis podemos aprender algo de la asertividad para la vida cotidiana.

Ya para terminar, otras dos cosas aprendemos de estos casos:

Después de las cuatro de la madrugada no es recomendable andar fuera de casa y la segunda es tener mucho cuidado cuando uno necesita satisfacer su necesidad fisiológica, ya sea en el baño o en un lote baldío, la intención de uno es muy clara, pero resulta muy difícil saber cuáles son las intenciones de los demás.

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